Silao, Gto.- José Barrón Ramírez, el joven que murió durante un accidente vial en el que estuvo involucrada una patrulla de la Policía Municipal de Silao acababa de conocer a su bebé, quien había nacido horas antes.
Esta tarde familiares y amigos lo recibieron en el la capilla de San Antonio en la comunidad de Guadalupe de Ramales, conocida como “El Cuello“, a un costado de la comunidad de La Aldea.

El joven de apenas 18 años vivía con la madre de su hijo en el vecino municipio de Romita, hacia donde se dirigía la noche del pasado 6 de enero en la que ocurrió el fatal incidente, luego de que su pareja e hijo recibieran el alta médica.
Aunque versiones apuntan a que la tragedia se suscitó cuando los preventivos perseguían en una patrulla por la carretera Puerto Interior-Romita a presuntos delincuentes y pese a que no hay un esclarecimiento de lo ocurrido, hoy la familia sufre una irreparable pérdida.
Cerca de las 2:00 de la tarde los restos llegaron a su comunidad de origen y el féretro de José fue acompañado en un cortejo en el que también participaron sus amigos, quienes en memoria vistieron playeras con la fotografía del joven.

Su tía Ana María contó que, pese a su corta edad, José tomó una gran responsabilidad con su familia e hizo su mayor esfuerzo para recibir en las mejores condiciones a su hijo.
“Era una gran persona, aunque (por su edad) era un niño, era una persona grande”.
“Es un hecho muy lamentable que nos tiene mal”
El caso mantiene inquieta a la familia, pues “es un hecho muy lamentable que nos tiene mal, nos tiene tristes, nos tiene enojados, preocupados por ese niño que se quedó desamparado después de haber tenido a su padre que se rompía por él antes de nacer, para tener dinero ahorrado”.
Todos los días José acudía a los campos de cultivo para cosechar hortalizas que luego llevaba a vender a la Central de Abastos en busca de brindar una mejor calidad de vida.
Aunque al enterarse del accidente los familiares acudieron al sitio en las inmediaciones de la comunidad de San Antonio Texas, se les permitió identificarlo hasta que acudieron a los servicios periciales en la ciudad de Guanajuato.
Su esposa e hijo se habían adelantado en un taxi y se reunirían en su casa en Romita, contó su tío Guillermo.
“El muchacho venía con su alegría (por haberse convertido en padre). Él lo que quería era llegar a la casa, a él no le importaba nada más.
La familia pide el respaldo de las autoridades para que las investigaciones se lleven a cabo de manera exhaustiva y que se esclarezca lo sucedido para alcanzar justicia.
