Salamanca, Gto.- En la festividad de San Gonzalo de Amarante, que se venera en este municipio, los feligreses llegaron para bailar en agradecimiento al milagro que recibieron o bien por la petición que se le hicieron.

El sacerdote Carlos, encargado del templo, encabezó la fiesta patronal a la que llegaron los creyentes y en la que hubo danzantes, celebración eucarística y venta de antojitos mexicanos, sin faltar la tradicional música.

Esta costumbre de bailar en honor a San Gonzalo está arraigada y se remonta a su devoción original en Europa, donde danzaba ante Dios, y que en México se adapta a peticiones de favores, enfermedades o protección, con la frase popular.

“San Gonzalo de Amarante, tú que pasaste la mar, concédeme este milagro, que ya comienzo a bailar”, y así previo a esta oración los feligreses de todas las edades bailan en el pequeño templo en el que se venera su imagen.

San Gonzalo es un santo dominico- portugués. Sus danzas fueron la forma de veneración y agradecimiento a Dios por favores y así llegó a Salamanca.

El baile es una especie de oración física y agradecimiento, donde los pasos pequeños simbolizan la fe y el movimiento de los peces, ligados a su historia o la barca de la oración.

Como cada 10 de enero se celebra con danzas, música y procesiones en su honor y este día no fue la excepción, con lo que se mantiene la tradición viva.

La señora Noemí García dijo que, aunque vive retirada, procura visitar cada festividad, como desde hace unos 20 años cuando llegó a vivir de Veracruz a Salamanca.

Una forma muy bonita de agradecer, de acercarse a Dios a través de San Gonzalo y si Dios quiere aquí estaremos el próximo año, prometió.