Pablo Gómez, titular de la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral, volvió a encender la discusión sobre el papel del Instituto Nacional Electoral (INE) al cuestionar el uso del término autonomía del INE.
El funcionario afirmó que, aunque el organismo debe tomar decisiones sin presiones políticas, el concepto de autonomía no es el correcto para un órgano administrativo del Estado.
Las declaraciones se dieron durante un encuentro con medios de comunicación, en un momento clave para el gobierno federal, ya que se encuentra en la etapa final de elaboración de una propuesta de reforma electoral que será enviada al Congreso por la presidenta Claudia Sheinbaum.
Gómez aclaró que su postura no es un ataque directo al INE ni a su trabajo operativo. Señaló que el instituto debe actuar con imparcialidad y apego a la ley, pero insistió en que la forma en que se define su papel dentro del Estado mexicano debe revisarse.
El debate no es solo técnico. La discusión sobre si el INE es autónomo o independiente tiene efectos directos en su relación con el gobierno, su presupuesto y las reglas con las que organiza las elecciones.
¿Por qué Pablo Gómez dice que el INE no es autónomo?
Pablo Gómez explicó que el aparato administrativo y judicial del Estado es una herramienta de la soberanía para hacer cumplir la ley. Desde esa visión, afirmó que siempre se ha opuesto a llamar autónomos a órganos como el INE.
“El aparato administrativo y judicial del Estado es también uno de los elementos fundamentales para poder hacer la ley, la soberanía… Ahora, yo siempre he sido opuesto a usar la palabra autonomía”, dijo Gómez, según declaraciones retomadas por medios nacionales.
El funcionario sostuvo que el INE no puede entenderse como un ente que se gobierna solo, sino como una institución creada por la Constitución para cumplir funciones específicas, como organizar elecciones y vigilar el cumplimiento de las reglas electorales.