La captura de Rosales Castillo pone fin a una extensa búsqueda internacional que inició tras su huida a México en agosto de 2016, luego de ser señalado como responsable de un homicidio ocurrido en Carolina del Norte.
¿De qué se le acusa a Alejandro Rosales Castillo?

Rosales Castillo formaba parte de la lista de los Diez Fugitivos Más Buscados del FBI desde el 24 de octubre de 2017. Las autoridades estadounidenses lo acusan del asesinato de Truc Quan “Sandy” Ly Le, una joven de 23 años y excompañera de trabajo.
El cuerpo de la víctima fue localizado el 17 de agosto de 2016 en una zona boscosa del condado de Cabarrus, Carolina del Norte, con una herida de bala en la cabeza. Dos días antes, su automóvil había sido encontrado abandonado en una terminal de autobuses en Phoenix, Arizona.
De acuerdo con la investigación federal, cámaras de seguridad captaron a Castillo cruzando la frontera hacia México por Nogales, Arizona, el 16 de agosto de 2016, un día después de que se reportara la desaparición de la joven.
Así se logró su captura en México

El arresto fue posible gracias a un despliegue conjunto encabezado por la Agregaduría de Seguridad del FBI en México, en coordinación con la Agencia de Investigación Criminal–INTERPOL (AIC-INTERPOL), la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y la Fiscalía General de la República (FGR).
Tras su detención en Pachuca, Alejandro Rosales Castillo fue trasladado a la Ciudad de México, donde permanece bajo custodia mientras se desarrolla el proceso de extradición a Estados Unidos.
El director del FBI, Kash Patel, calificó la captura como un avance relevante en la lucha contra los delitos violentos y destacó que se trata del quinto fugitivo del Top Ten detenido bajo la actual administración federal estadounidense.
¿Quién es Alejandro Rosales Castillo?

Alejandro Rosales Castillo nació el 26 de noviembre de 1998 en Arizona, es ciudadano estadounidense, mide aproximadamente 1.68 metros, pesa entre 82 y 86 kilogramos, tiene cabello negro y ojos marrones. Habla inglés y español con fluidez.
Utilizaba distintos alias, entre ellos Alex Castillo y Alejandro Rosales-Castillo. Su última residencia conocida estaba en Charlotte, Carolina del Norte, aunque las autoridades también investigaron posibles estancias en estados mexicanos como Aguascalientes, Guanajuato y Veracruz.
El FBI lo consideraba armado y peligroso, con alto riesgo de fuga, y ofrecía una recompensa de hasta 100 mil dólares por información que condujera a su captura.
Un caso emblemático para el FBI
La lista de los Diez Fugitivos Más Buscados del FBI fue creada en 1950 y, desde entonces, ha incluido a 537 personas; 499 de ellas han sido detenidas o localizadas. Alejandro Rosales Castillo fue el fugitivo número 516 en integrarse a este listado.
Con su captura, las autoridades dan paso a la fase final del proceso judicial, que contempla su extradición y enjuiciamiento por los cargos de asesinato y evasión de la justicia, mientras se busca brindar justicia a la familia de la víctima.
