Irapuato, Gto.- Ni la lluvia, el frío, el calor ni la noche detienen el paso de los peregrinos que caminan rumbo a San Juan de los Lagos.
En cada jornada, el cansancio se acumula en las piernas y el dolor se vuelve compañero constante, pero para ellos, la fe es más fuerte que cualquier obstáculo.

Para muchos, este recorrido nace de una promesa. Guadalupe, peregrina originaria de Querétaro, camina para cumplir una manda que guardó durante 30 años.
“Tenía ese pendiente desde hace mucho tiempo. Estaba enferma de la garganta y de tanto pedirle con fe, me lo concedió. Ahora estoy aquí, viviendo esta experiencia tan hermosa”, comparte.

El camino no solo es una prueba física, también es una herencia familiar. Angélica García Lazán lleva 27 años realizando esta peregrinación, tradición que comenzó con su madre. “Mi mamá fue de las que iniciaron el grupo de Santa María Magdalena. Desde entonces me gustó venir, es una peregrinación muy bonita, hay mucha hermandad”, relata.
Tras varios días de caminar, el cansancio se siente, pero el ánimo no decae. “El dolor de las piernas es fuerte, pero llegar es una emoción muy grande. Le damos gracias a ella porque gracias a ese cansancio podemos llegar a sus pies”, expresa Angélica.

Otros peregrinos destacan el sentido de comunidad que se forma en el trayecto. “Cuando llegamos es paz interior y alegría. Se termina un momento de hermandad que se vive con gente que no conocías, pero que caminó contigo”, comentan.
En el recorrido también hay quienes sirven a los demás, como Noemí, integrante de un grupo de apoyo, explica que su labor es acompañar y alimentar a quienes caminan. “Nosotros damos servicio en el comedor, les damos de comer a los padres y a los peregrinos que vienen a las misas. Es nuestra manera de ayudar”, señala.

Sobre la duración del trayecto, algunos peregrinos explican que el camino puede extenderse hasta diez días. “Llevamos cuatro días caminando y todavía nos falta. Si Dios quiere, llegamos el próximo martes”, dicen con esperanza.
Así, paso a paso, entre ampollas, cansancio y noches frías, los peregrinos continúan su marcha. Porque como ellos mismos lo dicen, “el dolor se siente, pero la fe es más grande”, y es esa fe la que los mantiene en movimiento rumbo a San Juan de los Lagos.

Lluvias obligan a reubicar a peregrinos de San Juan en Irapuato
Este año, la llegada de los peregrinos de San Juan de los Lagos a Irapuato fue atípica, las lluvias registradas en la ciudad provocaron que los puntos tradicionales de descanso, como El Cerrito, en Arandas, y Las canchas de fútbol, quedaran enlodadas e inhabilitadas, lo que obligó a las autoridades a reubicar a los viajeros.
Ante esta situación, los peregrinos tuvieron que pernoctar de manera provisional a un costado del Cuarto Cinturón Vial, donde se activó un plan alterno para garantizar su seguridad y atención.

El coordinador de Protección Civil, Israel Negrete, informó que durante esta primera jornada se registró el arribo de entre 800 y 900 peregrinos, quienes debieron ser trasladados a una zona distinta a la que tradicionalmente utilizan.
“Ya teníamos un plan B que se activó de manera inmediata. Se habilitó esta área y seguimos ofreciendo los servicios necesarios. Además, se mantiene activo el campamento municipal”, explicó.

Negrete señaló que, aunque el nuevo punto se encuentra fuera de la ruta habitual de los peregrinos, se decidió priorizar su seguridad ante las condiciones del terreno y la imprevisibilidad del clima.
“Sabemos que el pronóstico puede cambiar. Por ahora no hay lluvia, pero estamos preparados para cualquier situación. Los peregrinos cuentan con carpas y transporte de apoyo para resguardarse”, añadió.

El coordinador destacó que hasta el momento no se han registrado incidentes mayores, y que el servicio médico únicamente ha atendido situaciones menores, como ampollas y cansancio físico propios del trayecto.
“Ha sido algo atípico, nunca habíamos tenido lluvias en esta temporada. Sin embargo, estos escenarios ya están contemplados dentro de los protocolos que manejamos”, indicó.

Protección Civil mantendrá el acompañamiento a los peregrinos durante su paso por la ciudad y hasta los límites del municipio, además de permanecer atenta a la llegada de nuevos grupos en los próximos días. En esta temporada se espera el arribo de alrededor de 15 mil peregrinos a Irapuato.
