Paul Allen, cofundador de Microsoft y propietario de los Seattle Seahawks, en 2018 a los 65 años por complicaciones de un linfoma no Hodgkin, de acuerdo con Vulcan Inc., su empresa de inversión.

¿Quién fue Paul Allen, el propietario de los Seahawks que murió a los 65 años?

Allen fundó Microsoft junto con el magnate Bill Gates cuando tenía 22 años. Dentro de la empresa fue reconocido como el “idea man”, el programador creativo que complementó el empuje empresarial de Gates.

Esa combinación permitió el desarrollo temprano de la compañía y su expansión a partir del acuerdo con IBM para proveer el sistema operativo que evolucionó a MS-DOS, un punto de inflexión para la computación personal.

Allen se retiró de la operación diaria en 1983, tras iniciar tratamientos contra la enfermedad de Hodgkin, un tipo de cáncer del sistema linfático.

Aun fuera de la gestión cotidiana, conservó una participación relevante en la empresa. Cuando Microsoft salió a bolsa en 1986, sus acciones alcanzaron un valor de 134 millones de dólares en el primer día. Con el paso de los años, su patrimonio neto fue estimado en 20.3 mil millones de dólares.

Bill Gates destacó su trayectoria posterior en un mensaje público: “Paul no se conformó con iniciar una empresa. Canalizó su intelecto y su compasión en una segunda etapa enfocada en mejorar la vida de las personas y fortalecer comunidades”.

Tras dejar Microsoft, Allen destinó su fortuna a un amplio portafolio de inversiones y causas sociales. A través de Vulcan Inc. y del Allen Institute, financió investigación en ciencia del cerebro, biología celular e inteligencia artificial. En total, sus donaciones superaron los 2 mil millones de dólares, cifra que lo colocó entre los grandes filántropos de su generación.

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También impulsó proyectos tecnológicos y científicos como Stratolaunch, enfocado en el lanzamiento de satélites, y apoyó iniciativas culturales, museos y programas de conservación. Jody Allen, su hermana, lo describió como “un hombre de ingenio, calidez y profunda preocupación por los demás”.

El cáncer que marcó la vida de Paul Allen

Allen enfrentó tres recurrencias de linfoma a lo largo de su vida: fue diagnosticado por primera vez en 1982 (Hodgkin), volvió a enfrentar la enfermedad en 2009 y en 2018 se reportó el regreso, esta vez como linfoma no Hodgkin, que causó su muerte.

De acuerdo con información de Mayo Clinic, la probabilidad de supervivencia del linfoma no Hodgkin varía según el tipo específico, la etapa del cáncer, el estado general de salud y los tratamientos recibidos. El tratamiento incluye medicamentos o radioterapia, como quimioterapia, inmunoterapia y terapia dirigida, entre otros.

En términos generales, para pacientes con linfoma no Hodgkin en etapa 1, la probabilidad de sobrevivir al menos cinco años es de 88%, mientras que en etapa 4 se reduce a 64%.

Paul Allen: El dueño que salvó a los Seahawks

En el ámbito deportivo, Allen es recordado como el hombre que salvó a los Seattle Seahawks. Compró la franquicia en 1997 cuando existía un proceso avanzado para trasladarla fuera de la ciudad. Su intervención, impulsada por un compromiso cívico con Seattle, permitió mantener al equipo en el noroeste del país.

Durante la gestión de Paul Allen (1997-2018), los Seahawks alcanzaron 13 apariciones en playoffs, ganaron nueve títulos divisionales, disputaron tres ediciones del Super Bowl y conquistaron el Super Bowl XLVIII, el primero en la historia de la franquicia.

Pete Carroll, entrenador en jefe, resumió su influencia: “No era un dueño de micromanagement, pero su espíritu estaba en todo lo que hacíamos. Quería que fuéramos por todo”.

En 2019, Allen fue inducido al Ring of Honor de los Seahawks como reconocimiento a su legado deportivo.

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