Guanajuato, Gto.- Ubicado al noreste de la ciudad de Guanajuato capital, en el borde de la mancha urbana y justo sobre la zona donde se localizó el crestón de la famosa Veta Madre de Guanajuato, se encuentra el antiguo barrio de Mellado.
Se trata de un sitio que comparte su génesis con el municipio y el estado de Guanajuato, ya que fue en este lugar donde se realizó uno de los primeros descubrimientos mineros que dieron origen tanto a la ciudad como a la entidad.
En el barrio de Mellado se localizan algunas de las ruinas más antiguas de la ciudad. En esta zona se encuentran los restos del antiguo templo de San Juan de Rayas, cuya fachada sobrevive actualmente en el templo de Pardo, en el centro histórico. También se ubican la mina de Rayas y, a un costado, la mina de San Vicente y la Aparecida, conocida popularmente como La Garrapata.
De acuerdo con diversos historiadores, el descubrimiento de la mina de Mellado debió haberse efectuado en 1550 o, a más tardar, en 1558, formaban parte de esta mina los fundos mineros La Princesa, San Antonio, Cinco señores y Jolula. En su Ensayo político sobre la Nueva España, el barón Alexander von Humboldt relata que ya para el 15 de abril de 1558 habían dado inicio los trabajos de apertura del tiro de Guadalupe.
Se sabe que las minas de Mellado estuvieron en explotación desde 1558 hasta 1774, cuando la mayoría de ellas se inundaron, aunque no existen registros precisos que documenten estas fechas. Lo que sí se conoce es que gran parte de la riqueza que los marqueses de San Clemente extrajeron de estas tierras durante ese periodo provenía de Mellado.
Tras permanecer abandonadas durante varias décadas, a principios de los años 1800, la compañía Anglo Mexican Company Ltd invirtió cien mil pesos de aquella época para desaguar las minas, sin embargo, por cuestiones técnicas, la empresa canceló su contrato en 1837. Posteriormente, Mellado pasó a manos de Juan de Dios Pérez Gálvez, quien la explotó hasta el año 1860.
Según registros mineros, en las entrañas de Mellado la Veta Madre alcanzaba anchuras excepcionales de hasta 100 metros, lo que da una idea de la magnitud de las riquezas que se extrajeron de esta zona a lo largo de los siglos.
De acuerdo con habitantes del lugar, los restos de la mina de Mellado pueden apreciarse a un costado de la carretera panorámica, entre la mina de San Vicente y la mina de La Garrapata, donde se localiza un antiguo tiro que ha sido prácticamente absorbido por la maleza, así como los vestigios de un viejo complejo minero que yacen resquebrajados y apenas reconocibles.
Como dato curioso, existe una leyenda que señala que Juan José de los Reyes Martínez Amaro, mejor conocido como El Pípila, era originario de esta zona de la capital del estado, una figura que aún se debate entre la realidad y la ficción.
