1.- Libia pinta su raya

 

Libia Dennise García Muñoz Ledo no le entró al juego del fiscal Carlos Zamarripa Aguirre y el gobernador Diego Sinhue Rodríguez Vallejo. La candidata a la gubernatura por la Coalición Fuerza y Corazón por Guanajuato decidió mantenerse al margen de la difusión de presuntas hipótesis o sospechas infundadas alrededor del asesinato de Gisela Gaytán, candidata de Morena en Celaya.

Ayer fue notoria su incomodidad cuando fue cuestionada sobre la revelación que hizo Rodríguez Vallejo -con datos que Zamarripa le proporcionó- sobre una de las varias probables líneas de investigación que se tomaron ante este crimen, por el que se detuvo a más de una decena de personas relacionadas con quienes estarían implicados en el.

¿Rebuscado? Quizá ese fue el motivo por el que la abanderada del PAN, PRI y PRD decidió no meterse a un lodazal que de por sí ya se había batido con el excesivo uso político electoral que Morena y su candidata a la gubernatura, Alma Alcaraz Hernández, han hecho del asunto con una andanada de declaraciones, videos en redes sociales y, por supuesto, la asonada en el Congreso del Estado.

La verdad es que, a juzgar los la secuencia de hechos que sobrevinieron al asesinato de Gisela, Libia hace bien. El caso envuelve, sin duda alguna, rasgos de la intervención del crimen organizado en una comunidad asolada por la delincuencia que merece la mayor seriedad en el trato de la información.

Vale recordar el testimonio del coordinador territorial de la campaña de la candidata morenista, Raúl González Meza, quien detalló que la visita de esa tarde en la comunidad de San Miguel Octopan donde fue atacada, se concedió debido a que el comisario ejidal de la localidad le pidió insistentemente que les visitara. Gisela decidió corresponder, aunque ya había un evento contemplado para días después.

Tal parece que ese testimonio fue suficiente para que fiscal y gobernador fincaran una respuesta política a los embates de Morena. Todo por encima de un crimen que ya ha cimbrado el proceso electoral completo en Guanajuato.

Libia Dennise dejó en responsabilidad de la fiscalía las líneas de investigación. Sobre lo dicho por el gobernador fue clara: “yo no me atrevería a hablar de ninguna (línea de investigación) porque yo no tengo esa información”.

Se puede tomar como un gesto de inteligencia el contraste marcado por la candidata panista, pero también como una estampa del periodo de tensiones que se vive con el grupo oficial en torno a Diego Sinhue, ejerciendo presión sobre su campaña. Al final, se trata de estaturas diferentes frente a una tragedia que trastoca los espacios de la política y el poder público.

2.- Gerardo Arzola: apuesta perdida por el TEEG

 

Ahora resulta que nunca supo que era considerado por Morena para una candidatura por la vía de la representación proporcional. El exmagistrado del Tribunal Electoral del Estado de Guanajuato (TEEG) Gerardo Rafael Arzola Solís, rechazó el documento en el que su nombre aparece en la lista de participantes en la insaculación para definir la lista de pluris.

Dijo que fue colocado ahí sin permiso y cuestionó la veracidad del documento que tiene las firmas de la dirigente estatal Adriana Guzmán Cerna, el secretario general Jesús Ramírez Garibay, el presidente del consejo Rudel Oliva y liderazgos como la candidata a la gubernatura Alma Alcaraz Hernández, el candidato al senado Ricardo Sheffield Padilla y el líder de los diputados, David Martínez Mendizabal.

Pero lo más importante tiene que ver con la motivación de haber contestado a una filtración que tiene casi una semana. Arzola Solís dice que “a todas luces” se atenta contra sus intereses e incluso le generaría “un grave perjuicio”, pues se encuentra en la lista de postulados para asumir la magistratura vacante que tiene el TEEG y que se procesaría en el Senado de la República.

“Mi participación, en su caso, se afectaría debido a que se pudiera pensar que yo tengo vínculos o contactos políticos con el partido Morena, lo que desde luego se niega”, dijo el abogado que en el proceso electoral de 2021 se vio envuelto en un conflicto de interés por haber presentado y votado una sentencia que favorecía a sus familiares inscritos como ediles en una planilla precisamente de Morena.

Por otro lado, parece que Arzola hace una mala apuesta. Desde aquel 2021 en el que terminó su gestión como presidente del TEEG la magistratura que dejó sigue vacante junto a las de otros 27 tribunales estatales que se han sumado a la congeladora. El tema es que este año la apuesta en el senado es la de procesar el Plan C de Andres Manuel López Obrador, pues este incluye la reforma al Poder Judicial.

Por ahora, es el abogado postulante quien deberá de estructurar sus acusaciones, pues por ahora ha advertido que solicitará a Morena que se pronuncié respecto del documento que provocó su deslinde y, si es auténtico, pidió que aclaren que él jamás solicitó ser incluido en dicha lista. Vaya sainete.

3.- Un candidato para Celaya

 

Transcurridos ocho días desde el asesinato de Gisela Gaytán, Morena aún no encuentra candidata o candidato sustituto para la alcaldía de Celaya. No es para menos, el hecho cimbró a la clase política local y estatal por un hecho que exhibió las vulnerabilidades de la contienda electoral y el desparpajo de los criminales.

Pero no se trata de algo inusitado. El complejo panorama de violencia en Celaya ha provocado que desde hace varias elecciones diferentes partidos políticos sufren para encontrar candidatos competitivos que quieran participar, pero sobre todo gobernar la ciudad.

En el caso del PAN, en 2018 se decantó por postular a Elvira Paniagua luego de un proceso de auscultación en el que las negativas pulularon. Su gobierno de tres años transcurrió entre escandalosos capítulos de violencia como la serie de ataques violentos que en diferentes circunstancias cobraron la vida de estudiantes universitarios.

Para 2021 no hubo cuadros en el PAN competentes o animados en relevar a Elvira quien descartó contender por su reelección. La figura de Javier Mendoza Márquez fue entonces la que salvó al blanquiazul en la elección pues lograron retener la presidencia municipal, aunque el ahora alcalde con licencia y candidato, ya sufrió en carne propia la crueldad de los criminales.

En el proceso electoral actual, Morena no ha logrado encontrar un sustituto para Gisela Gaytán. Un primer contemplado fue el candidato a primer regidor, Adrián Guerrero Caracheo, pero este se descartó. Antonio Chaurand volvió a rechazar la invitación. Ahora la única morenista que ha levantado la mano para la candidatura es la exregidora Bárbara Varela Rosales.

Varela siempre ha aspirado a la alcaldía de Celaya, el problema es que mantiene asperezas y discordias con sus correligionarios. Sin duda tendría el apoyo de la senadora Antares Vázquez Alatorre y de su madre y subdelegada del Issste, Magdalena Rosales, pero faltaría ver al resto del partido pero, la verdad, no hay margen de maniobra y el tiempo sigue corriendo.

CONTRA RETRATO

 

Ricardo Villarreal García

Fuera de la grilla política de San Miguel de Allende, le ha tocado en suerte procesar una de las iniciativas más trascendentes del sexenio. Se trata de definir los alcances de un Ejército Mexicano que desde el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa ha sido el brazo armado del Estado para combatir al crimen. Una perversión que ahora se busca convalidar desde lo legal.

Ricardo Villarreal García es el presidente de la Comisión de Defensa Nacional de la Cámara de Diputados y bajo esa investidura estuvo en Guanajuato para dar seguimiento a los foros de consulta sobre la Guardia Nacional y su extracción militar.

El cuadro es simple. El gobierno de Andrés Manuel López Obrador creó en 2019 la Guardia Nacional luego de la desaparición de la Policía Federal. Al no confiar en las estructuras de seguridad pública hasta entonces instituidas, encargó la operación y reclutamiento a la Secretaría de la Defensa Nacional, con la previsión de mantener a esta nueva corporación bajo el orden civil.

En los hechos, la operación de la Guardia Nacional se ha hecho compleja por el limbo jurídico en el que se encuentra. Por un lado, con la cadena de mando en el Ejército, por otro administrativamente adscrita a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana a cargo de Rosa Isela Rodríguez. Por ello se busca adscribir a este cuerpo nacional a la Sedena.

Grave misión para Villarreal. Como opositor en contra de los deseos de la 4T, pero como diputado obligado a procesar una iniciativa que en un solo foro recibió las críticas activistas, defensores de derechos humanos y víctimas, que han dejado patente los abusos y excesos que pesan en el historial de una Guardia Nacional militarizada.