Silao, Gto.- Al calor de la fe, peregrinos provenientes de San Miguel de Allende e incluso del estado de Querétaro soportaron el inclemente frío en su paso por el Santuario de Cristo Rey en Silao, durante su recorrido rumbo a San Juan de los Lagos.

La noche de este lunes comenzaron el ascenso por la comunidad de Aguas Buenas hasta llegar al cerro del cubilete, en cuyas faldas pasaron la noche y, antes de que se asomaran los primeros rayos del sol emprendieron camino por la comunidad de El Paraíso.

 Peregrinos sortean frío y ascienden al Cristo Rey en Silao rumbo a San Juan de los Lagos Fotos: Karla Silva
Peregrinos sortean frío y ascienden al Cristo Rey en Silao rumbo a San Juan de los Lagos Fotos: Karla Silva

Con San Judas Tadeo a cuestas, Javier López, originario de la localidad queretana de San Pablo, se unió como cada año a la peregrinación sanmiguelense en busca de llegar a los pies de la Virgen de San Juan. A sus 22 años fue motivado por su padrino de velación y, desde entonces, solamente se ausentó durante la pandemia del coronavirus.

“Tengo 29 años viniendo caminando”

Este contingente se encuentra entre los pocos que se desvían hacia el Santuario Votivo, y lo hacen para agradecer los favores y milagros concedidos: “Tengo 29 años viniendo caminando, hay veces que subimos (al Cubilete) y hay veces que no porque hay camines de retiros (espirituales)”.

Aunque las temperaturas descendieron de manera significativa, éstas no se percibieron de tal manera, ya que imperó el desgaste físico: “(El frío) ya agarra a uno cansado y se duerme, pero cuando se levanta uno es cuando pega más el frío…hacía mucho frío, más que otros años”.

 Peregrinos sortean frío y ascienden al Cristo Rey en Silao rumbo a San Juan de los Lagos Fotos: Karla Silva
Peregrinos sortean frío y ascienden al Cristo Rey en Silao rumbo a San Juan de los Lagos Fotos: Karla Silva

Desde la entidad vecina el trayecto toma 11 días, por lo que los participantes esperan llegar a la Catedral Basílica de Nuestra Señora de San Juan de Los Lagos el primer día de febrero.

En la travesía se acompaña de Diego Salinas, el último en el contingente, quien no pierde la fe y la intención de lograr su cometido, por lo que deja de lado el frío y sus implicaciones.

Es que es la devoción y la motivación…traigo un jorongo y una cobija que me presta mi padrino. Vamos bien. Hay buenas y malas, como ahorita ya pega el calor se refresca uno…me acuesto a la intemperie, no me cala el frío, vengo bajo la voluntad”.

Esta tarde descansarán en la comunidad de Duarte en el municipio de León, luego de haber participado en una celebración religiosa en la comunidad de La Yerbabuena, todavía en Silao.