El pasado jueves 29 de enero, el conglomerado de Ricardo Salinas Pliego, también conocido como el “Tío Richie”, anunció el pago por adeudo de impuestos al Sistema de Administración Tributaria (SAT) por un monto de 32 mil 132 millones 897 mil 658 pesos.
Cabe aclarar que de este pago, 10 mil 400 millones 630 mil 537 pesos, ingresaron directamente a la Tesorería de la Federación (Tesofe), unidad administrativa dependiente de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), responsable de gestionar los recursos financieros, valores, recaudación y pagos del Gobierno Federal, vigilando el manejo de recursos y garantizando la transparencia de los fondos públicos, mientras que el monto restante, poco más de 21 mil 700 millones de pesos, será cubierto en un lapso de 18 meses, en los cuáles, de ser distribuidos de manera uniforme, cada parcialidad rondaría los 1,207 millones de pesos.
Este adeudo fiscal histórico, de poco más de una década de litigio (doce años), habría dado inicio en 2013 cuando el SAT determinara, por medio de resoluciones administrativas, adeudos de Impuesto Sobre la Renta (ISR) -este impuesto progresivo sobre las ganancias de personas físicas (ciudadanos) y morales (empresas, asociaciones, sociedades o el Estado mismo, que responde con su propio patrimonio y tiene responsabilidades fiscales ante el SAT-, correspondientes a los ejercicios 2008, 2009, 2011, 2012 y 2013, confirmándose las resoluciones, entre los años 2019 y 2023, a través del Tribunal Federal de Justicia Administrativa, manteniéndose hasta este año, en tribunales, toda una serie de impugnaciones administrativas, mismas que fueron desechadas por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) obligando con ello a Grupo Salinas al pago del monto adeudado, facultando con ello a la autoridad fiscal con su obligación de continuar con el proceso de cobro. En este sentido, Grupo Salinas, tal cual es su derecho, y de acuerdo con las resoluciones de tribunales previos, habría solicitado descuentos de acuerdo y de conformidad con el código fiscal, adeudando y comprometiéndose a pagar los más de 32 mil millones de pesos por adeudo de impuestos.
Si usted estimado lector, estaba preocupado acerca de cuánto de su fortuna perdería el “Tío Richie” ante tal eventualidad, bueno, diversos medios estimaban su pecunio en más menos 5 mil 500 millones de dólares, algo así como 98 mil 835 millones de pesos (dependiendo del tipo de cambio) convirtiéndolo en el quinto hombre más rico de México (era el tercero hasta 2025), habiendo perdido casi un tercio de su patrimonio reportado hasta el año pasado. A ello debe sumársele el mantener actualmente una deuda en los Estados Unidos por 580 millones de dólares, 10 mil 422 millones de pesos, por un contrato de emisión de bonos (documento legal y vinculante acerca del préstamo que un inversor le hace a un emisor -gobierno o empresa- a cambio de pagos de intereses periódicos y la devolución del capital -dinero- en una fecha futura) firmado en 2017 por 400 millones de dólares, contemplando pagos semestrales con una tasa anual (en este caso costo del préstamo por año) de 8.25 por ciento. De ser correcta la estimación de su patrimonio por medios como Bloomberg, Forbes, e instituciones como The Bank of New York Mellon y su filial London Branch, la fortuna del empresario habría disminuido aproximadamente a 42 mil 555 millones de pesos.
Supongo que debe ser muy diferente cavilar por esta pérdida desde su yate de 125 millones de dólares -el cual cuenta con 105 metros de largo (largo de un campo de futbol), 13 lujosos camarotes, 72 miembros de tripulación, spa, casino, ascensor, cine, sala de fiestas, alberca con techo retráctil, amplios salones, comedores, aire acondicionado, salón de belleza, helipuerto, entre otros, nombrado Lady Moura en letras de oro de 24 kilates- en la costa de Nápoles, Italia, o el Caribe, lugares en los que frecuentemente se le ve y donde tuviera un pequeño incidente al ser impactado por el yate del finado Steve Jobs (dueño de Apple), que desde la sala del hogar de cualquiera del resto de los mortales. El yate viene a cuento ya que desde el Puente (centro de mando) ha grabado diversos mensajes para redes sociales, insinuando su deseo de contender por la presidencia de la República en 2030, siendo este detalle la piedra nodal de todo este entuerto. Si bien el “Tío Richie” podría pagarse sin problema su campaña presidencial, el Partido Acción Nacional (PAN) ha deslizado el considerarlo como su candidato para los siguientes comicios presidenciales, nada raro dada la falta de cuadros reconocidos dentro de sus filas, así como de propuestas, formulando denostaciones al gobierno en turno. Salinas Pliego, desde un punto de vista estrictamente utilitarista, ha hecho bien en pagar los impuestos, dado que, de no hacerlo, habría podido enfrentar que sus empresas fueran objeto de embargo, particularmente TV Azteca, desde donde lleva a cabo su posicionamiento de imagen, y la cual sería sin duda fiel de la balanza e insumo indiscutible de cara a una futura candidatura presidencial.
A pesar de que el adeudo de Grupo Salinas supera en mucho a los casos de Alonso Ancira, al cual el SAT determinara un crédito fiscal en contra de la empresa Altos Hornos de México (AHMSA) por más de 14 mil millones de pesos (alrededor de 700 millones de dólares) por deducciones simuladas y comprobantes fiscales falsos; Vitol Group, empresa global de energía que pagara aproximadamente 122 millones de dólares (alrededor de 2,100 millones de pesos) cerrando con ello una investigación por evasión fiscal y sobornos relacionada con Pemex; Odebrecht, quien acordara pagarle al SAT 43.6 millones de dólares, aunque el monto por evasión fiscal fuera significativamente mayor; o incluso el “Divo de Juárez” quien tampoco se salvara de pagarle al fisco alrededor de 70 millones de pesos, pagando únicamente cerca de 30 millones; entre otros; lo cierto es que su popularidad podría haberse visto menguada de no haber accedido a pagar el monto reclamado por el SAT.
Y aunque ha declarado que a lo largo de su trayectoria empresarial, el conglomerado que incluye empresas como TV Azteca, Banco Azteca, Total Play y Elektra han contribuido, a lo largo de los últimos 20 años, con más de 300 mil millones de pesos en obligaciones fiscales, lo cierto es que este golpe podría representar: una pausa, o el fin de sus aspiraciones presidenciales; continuar con ellas bajo la connotación de haber incurrido en faltas fiscales, obligaciones que todos los mexicanos debemos afrontar sin distinción de algún tipo; y/o acrecentar el discurso de ultra derecha, como él mismo lo ha calificado desde el timón de su yate, ante un gobierno intolerante y persecutorio de figuras como las que él representa, buscando el bienestar de México ante tales arbitrariedades.
Más allá de lo que le depare el futuro político al “Tío Richie”, ciertamente lo seguiremos viendo desde su yate, buscando ganarse la simpatía de más seguidores. Dead and Taxes (la muerte y los impuestos) no puedes evadirte de ellos. Seguiremos atentos…y cumpliendo con el fisco.