Durante un mensaje transmitido por televisión nacional, el mandatario reconoció que el país atraviesa “tiempos muy difíciles”, aunque aseguró que la población cuenta con la experiencia y la capacidad para resistir la crisis.
“Sabemos que vienen momentos complejos, pero los vamos a superar con esfuerzo, creatividad y el talento de nuestro pueblo”, afirmó.
El Consejo de Ministros trabaja en un plan de contingencia para mitigar los efectos del déficit energético, mientras se buscan alternativas de abastecimiento que permitan estabilizar la economía.
Rechaza acusaciones y pide diálogo con Estados Unidos

En su intervención, Díaz-Canel también rechazó categóricamente cualquier señalamiento que vincule a Cuba con el terrorismo y defendió la postura histórica de su gobierno de privilegiar la diplomacia.
El mandatario reiteró que La Habana está dispuesta a retomar un diálogo con Estados Unidos, pero dejó claro que solo será posible bajo condiciones de respeto mutuo.
“Sin presiones, sin precondiciones y en igualdad de circunstancias. Con respeto a nuestra soberanía e independencia”, subrayó.
El objetivo, explicó, sería construir una relación bilateral “civilizada” y de beneficio para ambos pueblos, en medio de tensiones diplomáticas que se han incrementado en los últimos meses.
Agradece respaldo de México

Díaz-Canel aprovechó el mensaje para agradecer la solidaridad del Gobierno de México, en particular de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien ha defendido el envío de ayuda humanitaria y energética a la isla pese a presiones externas.
El líder cubano destacó que México ha mantenido una postura constante de cooperación, lo que calificó como un gesto de apoyo histórico entre ambas naciones.
Por su parte, Washington ha advertido sobre posibles sanciones a países que suministren petróleo a Cuba, en un contexto donde las detenciones diplomáticas y las restricciones económicas continúan marcando la relación entre ambos gobiernos.

Mientras tanto, el Ejecutivo cubano apuesta por una estrategia de resistencia interna y negociaciones internacionales para sortear la crisis energética sin comprometer su soberanía.
