Durante la audiencia inicial, un Juez de Control determinó que existen elementos suficientes para procesarla por el delito de usurpación de funciones, por lo que ordenó prisión preventiva mientras continúan las investigaciones.

De acuerdo con las indagatorias, el primer caso ocurrió el 11 de marzo de 2019, cuando una mujer acudió a un consultorio ubicado en la colonia Azcárate, en la capital poblana. En ese lugar, la imputada la habría evaluado, diagnosticado un trastorno mental y prescrito fármacos sujetos a control médico.
El segundo hecho se registró el 29 de agosto de 2024, en un consultorio de las Torres Médicas II, en la zona de Atlixcáyotl, en San Andrés Cholula. Ahí, otra paciente recibió un diagnóstico de ansiedad y depresión, además de un tratamiento farmacológico por cinco meses.
Acumula antecedentes penales

Estos procesos se suman a otros antecedentes legales que enfrenta Cote. En febrero de 2025 fue vinculada a proceso por amenazas, luego de que presuntamente intimidó con un arma de fuego a un vecino tras una discusión.
Asimismo, en noviembre de 2024 ya había sido procesada por usurpación de profesión al hacerse pasar por especialista en salud mental, afectando a varias personas.
Actualmente permanece recluida en el Centro de Readaptación Social femenil de Ciudad Serdán.
El caso ha generado indignación social. Pacientes, médicos y activistas han realizado protestas para exigir justicia. Entre los testimonios destaca el de una mujer que afirmó haber sido diagnosticada erróneamente con esquizofrenia, lo que derivó en años de aislamiento familiar y cambios drásticos en su vida cotidiana.

Además, la imputada enfrenta otras investigaciones, incluidas acusaciones por presuntos delitos de carácter sexual.
Las autoridades continúan recabando denuncias de posibles víctimas y exhortaron a la ciudadanía a reportar cualquier caso relacionado.
