Celaya, Guanajuato.- Cada mes el DIF de Celaya eroga alrededor de 120 mil pesos en el pago de un albergue para personas que vivían en situación de calle y que presentan problemas de salud mental. Sin embargo, hay más personas en las mismas condiciones que no pueden ser apoyadas por falta de recursos económicos.

La directora del DIF municipal, Teresa Rosillo, informó que actualmente tienen albergadas a 17 personas con problemas mentales y psiquiátricos que no cuentan con una red familiar.

Autoridades municipales reconocen la falta de recursos para ampliar apoyos. Foto: Luz Zárate

Por cada una pagan siete mil pesos en los albergues Carpi o Santa Mónica, más los costos de sus medicamentos. Mensualmente gastan 120 mil pesos, lo que al año representa un millón 440 mil pesos.

El DIF se hace cargo de personas en situación de calle que no tienen red de apoyo familiar y requieren atención médica o psiquiátrica; no obstante, se trata de un gasto oneroso para el municipio.

Además de la atención a personas en situación de calle con problemas mentales, el DIF también subsidia a adultos mayores y a niños que no tienen dónde vivir ni cuentan con una red familiar. El gasto anual total rebasa los siete millones de pesos.

“En este momento no podemos apoyar a más personas; tenemos a 17 albergadas y nos sale muy caro. A estas personas con problemas de salud mental agréguenle los adultos mayores que no tienen red familiar y los niños que tampoco tienen familia. Es bastante el gasto; queremos apoyar a todos, pero no podemos”, mencionó la funcionaria.

En Celaya abundan las personas con trastornos mentales o psiquiátricos en condición de calle que no son atendidas por su familia; sin embargo, también hacen falta recursos para apoyar a todos, señaló la directora del DIF.

Por su parte, el director de Policía, Bernardo Rafael Cajero Reyes, indicó que en Celaya se requiere un centro especializado para atender a personas en situación de calle con problemas mentales, ya que algunos causan disturbios o realizan actividades de riesgo para ellos y para la ciudadanía.

Cajero Reyes señaló que la Policía Municipal no puede detenerlos y llevarlos a los Juzgados Cívicos, y que el DIF tampoco puede obligarlos a recibir atención médica, psicológica o psiquiátrica.

El DIF mantiene albergadas a 17 personas con problemas de salud mental. Foto: Luz Zárate

Existen varios casos conocidos por los disturbios que generan en la vía pública, como el de una mujer hondureña que camina por la orilla de los puentes vehiculares o corre entre los automóviles; también ha sido reportada por conductas agresivas. Asimismo, se ha registrado el caso de un hombre que deambulaba desnudo, cubierto solo con una cobija, y otro que arrojaba objetos desde los puentes.

Cajero Reyes informó que, cuando se detecta a una persona que realiza alguna actividad de riesgo, es atendida por la Policía de Género y canalizada al DIF; no obstante, enfatizó que no se les puede obligar a ser trasladadas ni detenerlas por alterar el orden público, ya que ello vulneraría sus derechos humanos.