El exdirector general de Materiales Educativos lanzó un mensaje en tono sarcástico dirigido al titular de la SEP, Mario Delgado Carrillo:
“Si pedía moches a los trabajadores… entonces debí aceptar la embajada que me regalaba Don Mario Delgado, ¿no creen?”, escribió.
Niega haber solicitado favores o beneficios

Un día antes, desde el Metro de la Ciudad de México, Arriaga rechazó categóricamente que él o su equipo hayan pedido beneficios indebidos a docentes o personal de la institución.
“Nunca existió ninguna actitud indebida por parte de compañeros trabajadores ni de la propia Secretaría. Tampoco hubo solicitud alguna de beneficios o favores”, aseguró.
El exfuncionario sostuvo que su gestión estuvo enfocada en la justicia social y no en intereses personales. “Nos vamos como llegamos”, afirmó, al tiempo que calificó como falsas las versiones en su contra.
Investigación interna, pero sin cargos formales

Arriaga explicó que actualmente hay una investigación en curso relacionada con exfuncionarios que previamente renunciaron a la dependencia. Indicó que el órgano interno de control realiza las indagatorias correspondientes, aunque subrayó que no existe ningún señalamiento formal en su contra.
Cuatro días atrincherado tras su despido
El pasado 17 de febrero, Arriaga dejó oficialmente su oficina en la Ciudad de México, donde permaneció cuatro días luego de recibir una notificación verbal sobre su remoción.
La SEP anunció un relevo en la Dirección General de Materiales Educativos —cargo que ocupaba desde 2021—, pero el funcionario exigió una notificación por escrito conforme a la ley antes de abandonar el despacho.

Durante ese periodo, personal jurídico de la dependencia acudió acompañado de policías para formalizar el proceso, situación que Arriaga aprovechó para cuestionar la forma en que se manejó su salida.
Acusa a Delgado y pide intervención presidencial
El exdirector, responsable del rediseño de los nuevos libros de texto gratuitos, atribuyó su destitución a diferencias con Mario Delgado y solicitó la intervención de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Aunque aseguró que no se aferra al cargo, defendió su trabajo y reiteró que su salida responde a desacuerdos internos más que a irregularidades administrativas.
