“No diría que México está encantado, pero aceptaron sin problemas”, comentó este viernes, al reiterar que su postura se basa en que Estados Unidos posee, según él, el 92 por ciento de la línea costera del golfo.
De “Golfo de Trump” a “Golfo de América”

La polémica comenzó formalmente el 20 de enero de 2025, cuando Trump firmó una orden ejecutiva para que en documentos federales se utilice la denominación “Gulf of America” o “Golfo de Estados Unidos”.
Incluso en declaraciones previas, el mandatario llegó a bromear con llamarlo “Golfo de Trump”.
“Iba a llamarlo el Golfo de Trump, pero pensé que me matarían si hacía eso. Quería hacerlo… El Golfo de Trump suena bien”, dijo en una rueda de prensa, entre risas.
Argumento del 92% de la costa

Trump justificó el cambio asegurando que Estados Unidos concentra el 92% de la costa del Golfo, mientras que México tendría apenas un 8%. Sin embargo, esa afirmación ha sido cuestionada por especialistas, ya que depende del método de cálculo utilizado y no refleja con precisión la distribución geográfica real entre los países que comparten la región.
“¿Por qué es el Golfo de México? Debería ser el golfo de Estados Unidos”, insistió el mandatario.
El planteamiento no fue bien recibido por el Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien incluso señaló que se analizaba la posibilidad de emprender acciones legales contra Google después de que la empresa considerara el nuevo nombre en sus mapas.
Por su parte, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, restó importancia a la polémica al señalar que, con el paso del tiempo, el Golfo de México seguirá llamándose así y que lo fundamental es preservar la relación bilateral entre ambos países.
Un debate simbólico con impacto diplomático

Aunque el anuncio fue presentado en tono jocoso, la discusión ha tenido implicaciones diplomáticas y mediáticas. El nombre “Golfo de México” tiene reconocimiento histórico y geográfico internacional, por lo que cualquier intento de modificación genera debate en ámbitos políticos y académicos.
Hasta ahora, el uso oficial del nuevo término se limita a documentos federales estadounidenses, mientras que en México y otros países continúa empleándose la denominación tradicional.
