León, Guanajuato.- La madrugada del martes 3 de marzo, el cielo ofrecerá uno de los espectáculos astronómicos más esperados del año: un eclipse total de Luna, visible a simple vista desde todo México.
De acuerdo con información proporcionada por el Centro de Investigación en Óptica (CIO) y el Museo Lumina, del municipio de León, el fenómeno podrá apreciarse en su totalidad entre las 3:50 y las 7:09 de la mañana, tiempo del centro de México.
A las 3:50 a.m., la Luna comenzará a perder su brillo habitual, tornándose lentamente en tonos ámbar y cobre. Posteriormente, a las 5:04 a.m. iniciará la fase total del eclipse, cuando el satélite adquiera un tono rojo intenso, y alcanzará su punto máximo a las 5:33 a.m., antes de ir desvaneciéndose hacia las 6:00 a.m..
La “Luna de Sangre”, como popularmente se conoce a este fenómeno, se produce cuando la Tierra se interpone entre el Sol y la Luna, proyectando su sombra sobre el satélite natural. Sin embargo, la Luna no desaparece: adquiere un resplandor rojizo gracias a un efecto óptico conocido como dispersión de Rayleigh.
“Esa coloración rojiza no es un misterio, sino el resultado de la forma en que la atmósfera terrestre filtra la luz del Sol. Las ondas azules se dispersan, mientras que las rojas logran atravesar la atmósfera y alcanzar la superficie lunar”, explicaron especialistas del CIO.
Durante un eclipse, la luz que llega a la Luna ha sido refractada y filtrada por nuestra atmósfera. En cierto sentido, lo que observamos no es solo un espectáculo celeste, sino un reflejo de las condiciones del aire terrestre.
El tono rojizo o la oscuridad del eclipse dependen directamente del estado de la atmósfera. Después de grandes erupciones volcánicas, por ejemplo, los eclipses suelen verse más apagados, debido a la gran cantidad de cenizas y aerosoles suspendidos en el aire.
“Cada eclipse lunar funciona como un laboratorio natural: permite a los científicos estudiar la composición de la atmósfera terrestre y medir la presencia de polvo, contaminación o partículas volcánicas”, añadieron investigadores de Lumina.
La misma técnica que se usa para analizar la luz reflejada en la Luna —la espectroscopía de tránsito— es utilizada por astrónomos de todo el mundo para estudiar atmósferas de exoplanetas y buscar indicios de mundos habitables.
Se invita a la ciudadanía a observar el eclipse de manera segura
El CIO y el Museo Lumina invitan a la ciudadanía a observar el eclipse de manera segura, sin necesidad de equipo especializado.
Desde un patio, azotea o parque despejado bastará para apreciar el fenómeno, siempre que las condiciones del cielo lo permitan.
Además, los especialistas recomiendan aprovechar la ocasión como una experiencia educativa, especialmente con niñas, niños y jóvenes, para despertar el interés por la ciencia y la astronomía.
Para quienes deseen experimentar el principio óptico que da origen al color rojizo, Lumina propone un sencillo experimento en casa:
• Llena un recipiente transparente con agua y agrega unas gotas de leche.
• En una habitación oscura, ilumina el recipiente con una linterna blanca.
• La luz que atraviesa el líquido se volverá rojiza, reproduciendo a pequeña escala el mismo fenómeno que tiñe la Luna durante un eclipse.
