Acámbaro, Guanajuato . – Con la apertura de las compuertas de la Presa Solís dio inicio formal al ciclo de riego primavera–verano en la región, un proceso esperado por cientos de productores agrícolas que dependen del agua de este importante embalse para el desarrollo de sus cultivos.

Después de abrir las compuertas el agua comienza a fluir por el canal San Cristóbal hasta llegar al ejido Parácuaro el primero en recibir el agua, desde donde comenzará el recorrido del caudal a través de la red de canales. Posteriormente el líquido llegará a las comunidades de El Jaral, San Juan y Monte Prieto, avanzando de manera gradual conforme al sistema de conducción del distrito.

Joel Moreno Brito presidente del módulo de riego del distrito 011 informo que se espera que para el próximo 25 de marzo el agua esté alcanzando la zona sur del sistema, donde se beneficiarán los ejidos de Acámbaro, San Francisco Rancho Viejo, San Diego, Los Órganos, La Merced y Las Jícamas, localidades que dependen del abastecimiento proveniente de la presa para garantizar el desarrollo de la actividad agrícola en la temporada.

El arranque del ciclo representa un momento clave para el sector agrícola, ya que el agua liberada desde la presa permitirá iniciar con las labores de siembra y riego en una amplia superficie de cultivo. Se estima que más de 1,771 ejidatarios, usuarios del módulo de riego 011, serán beneficiados directamente con el suministro del recurso.

Se realizó una misa en la Glorieta de la presa Solís

Este año antes de dar apertura a las compuertas se realizó una misa en la Glorieta de la presa Solís la cual fue presidida por el Obispo Salvador Rangel Mendoza al término de la celebración eucarística se realizó la bendición del embalse de agua.

A través de este sistema de riego se estará atendiendo una superficie considerable de tierras agrícolas destinadas principalmente a cultivos de temporada como maíz producto que forman parte fundamental de la economía rural en esta zona del estado. Productores señalaron que el inicio oportuno del ciclo de riego es fundamental para planificar las siembras y garantizar el desarrollo adecuado de los cultivos, por lo que destacaron la importancia de la coordinación entre autoridades hidráulicas y los usuarios del sistema para asegurar una distribución ordenada y eficiente del agua.

La presa Solís es uno de los embalses más importantes de la región y cada año su operación marca el ritmo de la actividad agrícola en decenas de comunidades rurales, donde miles de familias dependen del campo como principal fuente de ingresos. Con el inicio del ciclo primavera–verano, los productores confían en que las condiciones del riego permitan una temporada favorable para el campo, fortaleciendo así la producción agrícola y la economía de las comunidades que forman parte del sistema de riego.