Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que el proyecto ya fue enviado al Congreso y que ahora corresponde a los legisladores decidir su futuro.
“Yo me siento muy satisfecha de haber enviado la iniciativa; es un compromiso que hice con el pueblo de México y lo reiteré en los 100 puntos que presenté en el Zócalo”, sostuvo.
Sheinbaum agregó que, por ahora, no adelantará detalles del plan alternativo ni confirmará si lo compartirá previamente con partidos aliados como el Partido del Trabajo (PT) o el Partido Verde Ecologista de México (PVEM).
Reforma electoral enfrenta divisiones incluso entre aliados

La iniciativa impulsada por la presidenta fue aprobada en comisiones legislativas con 45 votos a favor y 39 en contra, pero el dictamen avanzó únicamente con el respaldo de legisladores de Morena.
Los partidos PT y PVEM —aliados tradicionales del oficialismo— se sumaron a la oposición integrada por Partido Acción Nacional, Partido Revolucionario Institucional y Movimiento Ciudadano para votar en contra del proyecto.
La reforma requiere mayoría calificada de 334 votos para modificar la Constitución; sin embargo, Morena cuenta con alrededor de 253 diputados, por lo que el respaldo de sus aliados sería determinante para su aprobación.
Debate gira en torno al financiamiento y las plurinominales

Entre los puntos centrales de la propuesta presidencial destacan cambios en el financiamiento de los partidos políticos y la forma en que se integran las diputaciones plurinominales.
El diputado del PT, Pedro Vázquez, defendió la postura de su bancada al señalar que su rechazo busca proteger la representación de minorías y sectores que podrían perder espacios políticos.
Por su parte, el legislador del PVEM, Ricardo Astudillo Suárez, afirmó que la iniciativa tiene elementos positivos, pero consideró que aún requiere ajustes para garantizar equidad en la competencia democrática.
Morena insiste en que la reforma responde a una demanda ciudadana

Desde la bancada oficialista, el diputado Jorge Sánchez defendió la propuesta al asegurar que busca responder a una exigencia social relacionada con el uso de recursos públicos en la política y el sistema de representación legislativa.
También señaló que, incluso si la reforma constitucional no prospera, existen otras vías legislativas para impulsar cambios mediante leyes secundarias, las cuales no requieren mayoría calificada.
Mientras tanto, el dictamen ya fue turnado al pleno de la Cámara de Diputados, donde se realizará la votación definitiva que definirá si la reforma electoral del gobierno de Sheinbaum avanza o queda descartada.
