De acuerdo con autoridades iraníes, el lanzamiento de misiles fue una respuesta directa al bombardeo previo contra el complejo subterráneo de Natanz, utilizado para el enriquecimiento de uranio.
Impacto en Dimona y daños reportados

El ataque dejó decenas de personas heridas, principalmente por esquirlas, y provocó daños significativos en al menos un edificio que recibió el impacto directo de un misil en Dimona, ubicada en el desierto del Néguev.
Imágenes difundidas por medios israelíes mostraron estructuras con severos daños en fachadas y ventanas destrozadas.
Aunque oficialmente la instalación es descrita como un centro de investigación y suministro energético, diversas fuentes internacionales sostienen que ha estado vinculada al desarrollo de armamento nuclear durante décadas.
Por su parte, el Ejército israelí señaló que no tenía confirmación del ataque, mientras que medios locales sugirieron que la ofensiva podría haber sido ejecutada con apoyo de Estados Unidos.
Escalada militar y advertencias internacionales

El intercambio de ataques ocurre en el contexto de varios días de bombardeos cruzados entre Irán, Israel y fuerzas estadounidenses.
El director del Organismo Internacional de Energía Atómica, Rafael Grossi, hizo un llamado urgente a la moderación para evitar un posible accidente nuclear.
En la misma línea, Rusia calificó los ataques contra instalaciones nucleares como “irresponsables” y advirtió sobre el riesgo de una catástrofe regional.
A pesar de la gravedad de la situación, autoridades iraníes aseguraron que no se ha detectado fuga de materiales radiactivos tras el ataque en Natanz.
Petróleo, Ormuz y presión global
El conflicto también ha tenido un fuerte impacto económico global. Irán mantiene restricciones en el tránsito por el Estrecho de Ormuz, una vía estratégica por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo mundial.
Como consecuencia, el precio del crudo Brent ha registrado un aumento significativo, superando los 100 dólares por barril en las últimas semanas.

Ante este escenario, la Comisión Europea pidió a los países del bloque ajustar sus reservas energéticas para enfrentar posibles afectaciones en el suministro.
La guerra, que ya entra en su cuarta semana, se ha extendido a varios países del Golfo Pérsico, incluyendo Emiratos Árabes Unidos, que reportó ataques aéreos.
Mientras tanto, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, advirtió que las operaciones militares se intensificarán en los próximos días.
En paralelo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que su país está cerca de cumplir sus objetivos, aunque descartó un alto al fuego inmediato.
Incertidumbre en Irán tras la muerte de Jamenei
En medio del conflicto, también se ha generado incertidumbre política en Irán tras la muerte del líder supremo Alí Jamenei.
Su hijo, Mojtaba Jamenei, asumió el liderazgo, aunque su ausencia en actos públicos recientes ha generado especulación.
Con ataques en múltiples frentes, tensiones nucleares y afectaciones económicas globales, el conflicto en Medio Oriente se perfila como uno de los más complejos y peligrosos de los últimos años.
