La misión, programada para abril, marcará el regreso de seres humanos a la órbita lunar tras más de medio siglo desde las misiones Apolo. A bordo viajarán los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, quienes realizarán un recorrido de aproximadamente 10 días alrededor de la Luna sin aterrizar.

A pesar del protagonismo de la tripulación, el éxito de la misión depende de un amplio equipo técnico internacional, donde destaca la participación de especialistas latinoamericanos.
Entre ellos se encuentra la ingeniera colombiana Liliana Villarreal, responsable de coordinar la fase final del viaje. Su equipo tendrá la tarea crítica de recuperar a los astronautas tras el amerizaje de la cápsula Orion, una operación donde la precisión es vital.
En el ámbito técnico, el ingeniero mexicano Luis Adolfo Saucedo aporta más de 25 años de experiencia en la agencia espacial. Su trabajo ha sido clave en el análisis estructural de la nave, especialmente en el escudo térmico que permitirá resistir las extremas temperaturas del reingreso a la Tierra.
Desde el centro de control, la ingeniera Diana Trujillo supervisa en tiempo real cada fase del vuelo, mientras que Rosa Ávalos-Warren lidera los sistemas de comunicación que mantienen el enlace constante entre la nave y la Tierra, incluso a grandes distancias.

La seguridad de la misión también depende del monitoreo del entorno espacial. En este rubro, la científica Yaireska Collado-Vega analiza fenómenos como tormentas solares, que pueden representar un riesgo para los astronautas fuera de la protección del campo magnético terrestre.
A nivel internacional, la colaboración latinoamericana se amplía con la participación de la CONAE, que contribuirá con el satélite ATENEA para realizar mediciones científicas durante el vuelo. Por su parte, México participa a través de la Agencia Espacial Mexicana en acuerdos de cooperación tecnológica.
Aunque los reflectores apuntan a quienes viajarán en la cápsula, el papel de los especialistas latinos demuestra que la exploración espacial es un esfuerzo global. Cada cálculo, sistema y decisión técnica lleva su huella en una misión que busca abrir el camino para el regreso definitivo del ser humano a la superficie lunar.
