Durante su conferencia matutina del 31 de marzo, la mandataria explicó que un equipo interdisciplinario —integrado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, la Secretaría de Energía, la Secretaría de Marina y Pemex— analiza si el crudo proviene de emanaciones naturales conocidas como chapopoteras, especialmente en la zona de Cantarell.
“Hasta ahora no se ha reportado ninguna fuga. Se han revisado múltiples instalaciones, y de detectarse alguna anomalía, se informaría y se procedería a su reparación”, aseguró.
Revisión de instalaciones y antecedentes

Sheinbaum detalló que se han inspeccionado más de 400 pozos en Cantarell, uno de los yacimientos más importantes del país, que en su momento llegó a producir cerca de dos millones de barriles diarios.
La presidenta recordó que desde el gobierno de Andrés Manuel López Obrador ya se habían realizado revisiones en parte de la infraestructura petrolera, aunque actualmente continúan las inspecciones debido a la antigüedad de algunas instalaciones.
Acciones de limpieza y apoyo a afectados
La titular del Ejecutivo también defendió las acciones del gobierno federal frente a la emergencia ambiental, al asegurar que distintas dependencias trabajan en la contención del derrame y la limpieza de zonas afectadas.
Entre ellas, destacó la participación de la Secretaría de Marina, personal de Pemex y la Semarnat. Además, la secretaria Alicia Bárcena realizó un recorrido en Veracruz para evaluar daños y dialogar con pescadores.

Asimismo, instruyó a la Secretaría de Bienestar, encabezada por Ariadna Montiel Reyes, y a directivos de Pemex a brindar apoyo a las comunidades afectadas por la contaminación.
Organizaciones civiles cuestionan versión oficial
Pese a la postura del gobierno, más de 30 organizaciones ambientales han puesto en duda la versión oficial, al señalar que el derrame habría iniciado desde febrero y no en marzo, como se ha informado.
Entre los colectivos se encuentran Greenpeace México, el Centro Mexicano de Derecho Ambiental y CartoCrítica, quienes aseguran que imágenes satelitales muestran la presencia de hidrocarburos desde el 6 de febrero frente a las costas de Campeche.
De acuerdo con estas organizaciones, un buque especializado en reparación de ductos habría permanecido en la zona durante varios días, lo que sugiere posibles trabajos relacionados con infraestructura petrolera.

También denunciaron que la mancha de crudo alcanzó dimensiones de hasta 300 kilómetros cuadrados en cuestión de días y que, para el 21 de marzo, ya se registraban afectaciones en más de 630 kilómetros de litoral, impactando playas, manglares y fauna marina.
El gobierno federal mantiene abierta la investigación y se espera que en los próximos días se presenten nuevos informes técnicos que permitan determinar con mayor precisión el origen del derrame.
Mientras tanto, autoridades reiteraron su compromiso de mantener informada a la población y continuar con las labores de mitigación ambiental en el Golfo de México.
