De acuerdo con los datos oficiales, el enfrentamiento —que inició hace cinco semanas, el 28 de febrero— ha dejado un saldo de 365 militares estadounidenses lesionados. De estos, 247 pertenecen al Ejército, 63 a la Armada, 19 a la Infantería de Marina y 36 a la Fuerza Aérea.
En cuanto a las bajas mortales, se reportan 13 elementos fallecidos: siete adscritos al Ejército y seis a la Fuerza Aérea.
La información fue publicada a través del Sistema de Análisis de Bajas de la Defensa (DCAS), donde además se clasifica a otros tres soldados como hispanos, aunque no se detalló su nacionalidad específica.
Cabe destacar que este balance no incluye posibles víctimas derivadas de los hechos más recientes, como el derribo de un caza estadounidense por fuerzas iraníes ocurrido este viernes.
Derribo de aeronave y búsqueda de tripulantes
Respecto a este incidente, se confirmó que uno de los tripulantes del avión de combate F-15E Strike Eagle fue rescatado con vida, mientras que continúan las labores de búsqueda para localizar al segundo integrante de la tripulación, cuyo paradero aún es desconocido.
Escalada de tensión y ultimátum de Trump
El contexto del conflicto se ha tensado aún más luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtiera que Irán tiene un plazo de 48 horas para alcanzar un acuerdo, de lo contrario enfrentará ataques contra su infraestructura energética.
El mandatario ya había extendido previamente el tiempo para negociar, sin que hasta ahora exista una respuesta clara por parte de Teherán sobre su disposición al diálogo.
A cinco semanas del inicio de las hostilidades, la situación en Medio Oriente continúa escalando, con un saldo creciente de víctimas y sin señales claras de una pronta resolución.
