La decisión será discutida durante una reunión virtual entre ministros de Energía y Petróleo de países clave como Irak, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Kazajistán, Argelia y Omán, según informó la Organización de Países Exportadores de Petróleo, con sede en Viena.
Producción en duda por el conflicto
Entre abril y diciembre de 2025, estos países revirtieron gran parte de los recortes voluntarios que mantenían desde 2023, logrando incrementos mensuales que sumaron alrededor de 2.9 millones de barriles diarios, equivalentes a casi el 2.8% de la producción mundial.
Sin embargo, especialistas advierten que un nuevo aumento podría ser difícil de cumplir en el corto plazo. Cuatro de los principales productores —Arabia Saudita, Irak, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos— han tenido que reducir su bombeo debido al bloqueo iraní del Estrecho de Ormuz y a los ataques contra instalaciones petroleras.
Aunque otros miembros como Rusia, Kazajistán, Argelia y Omán no enfrentan directamente estas restricciones, su capacidad para elevar la producción de forma inmediata es limitada.
¿Medida real o señal al mercado?
Analistas consideran que el eventual anuncio de incremento podría tener un carácter más simbólico que operativo, ya que las condiciones actuales dificultan su aplicación inmediata.
El objetivo principal sería mostrar disposición para aumentar la oferta una vez que se estabilice la situación, con el fin de tranquilizar a los mercados energéticos, que han mostrado alta volatilidad en las últimas semanas.
En este contexto, el presidente de Rusia, Vladímir Putin, sostuvo recientemente una conversación con el príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salmán, en la que abordaron los desafíos en la extracción y transporte de hidrocarburos derivados del conflicto en Medio Oriente.
La mayor crisis energética en décadas
La guerra iniciada el 28 de febrero tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán ha detonado una de las crisis energéticas más severas de las últimas décadas.
El precio del petróleo Brent llegó a rozar los 120 dólares por barril, con un incremento acumulado de 63% en marzo, el mayor desde que se tiene registro. Por su parte, el crudo WTI superó los 111 dólares por barril.
El director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía, Fatih Birol, advirtió que la situación actual equivale a una combinación de crisis petroleras históricas y un colapso del mercado del gas, lo que representa una amenaza significativa para la economía global.
El impacto del conflicto también se refleja en la reducción del flujo petrolero por el Estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del comercio mundial de crudo. En marzo, el volumen transportado cayó drásticamente en comparación con febrero, generando un déficit de cientos de millones de barriles.
Expertos advierten que, incluso si se restablece el tránsito en esta vía estratégica, la recuperación de la producción podría tardar meses, prolongando así la incertidumbre en los mercados internacionales.
