León, Guanajuato.- Desde tempranas horas, el Barrio de Santiago se llenó de pólvora, música y decenas de asistentes que se dieron cita para presenciar la ya emblemática quema de Judas; una celebración con más de un siglo de historia que mezcla crítica social, fiesta popular y simbolismo religioso.

Este domingo, el ambiente comenzó a tomar forma en el cruce de las calles Hermanos Aldama y Amado Nervo, conocido como “La Llamarada”. A partir de las 9:00 de la mañana, la música empezó a sonar entre bocinas, mientras vecinos cerraban el paso vehicular y afinaban los últimos detalles del montaje.
Fue alrededor del mediodía, cuando inició el acto principal, con familias completas, jóvenes y visitantes, que se congregaron para ver a múltiples figuras arder.

La quema no solo mantuvo su esencia tradicional
En esta edición 2026, la quema no solo mantuvo su esencia tradicional, sino que volvió a ser un reflejo del contexto actual.
Entre los judas que fueron consumidos por el fuego destacaron figuras de personajes y fenómenos contemporáneos, como los llamados “therians”, representaciones satíricas de personas que se identifican como animales, así como misiles y personajes políticos.

Como cada año, los organizadores buscan que los judas simbolicen aquello que genera inconformidad social, crítica o conversación pública, retomando el sentido original de esta tradición: “castigar” simbólicamente lo negativo para dar paso a una renovación colectiva.
Tras la quema, el ambiente festivo continuó, y la jornada se transformó en una verbena popular con convivencia familiar, música y comida, extendiéndose durante la tarde hasta aproximadamente las 7:00 de la noche.
Durante la jornada de 12 a 2 de la tarde, la circulación se mantuvo cerrada en las calles aledañas, y se contó con la vigilancia de elementos de Tránsito Municipal y Protección Civil.
