Actualmente, el país importa cerca del 75% del gas natural que consume, principalmente desde Texas, lo que ha encendido alertas sobre la vulnerabilidad energética ante posibles tensiones internacionales o interrupciones en el suministro.
¿Qué es el fracking y por qué genera debate?

El fracking es una técnica utilizada para extraer gas y petróleo de yacimientos no convencionales mediante la inyección de agua, arena y químicos a alta presión en el subsuelo. Este proceso permite liberar hidrocarburos atrapados en formaciones rocosas profundas.
Sin embargo, su uso ha sido altamente polémico debido a los riesgos ambientales asociados, como el alto consumo de agua, la posible contaminación de mantos acuíferos y los impactos en comunidades cercanas.
Por ello, aunque el término no fue utilizado abiertamente por las autoridades, se ha optado por referirse a estos proyectos como explotación de “yacimientos no convencionales” o de “geología compleja”.
El plan energético de México
El proyecto será liderado por Pemex, cuyo director, Víctor Rodríguez, presentó una estrategia para incrementar la producción de gas natural en el corto y mediano plazo.
De acuerdo con estimaciones oficiales, México cuenta con reservas de aproximadamente 141 billones de pies cúbicos de gas no convencional, ubicadas principalmente en el norte del país y en zonas cercanas al Golfo de México.

Se prevé que la extracción mediante estas técnicas comience en 2027 y que, para 2035, la producción adicional alcance más de 3 mil millones de pies cúbicos diarios, sumándose a la producción actual de alrededor de 2 mil 300 millones.
Soberanía energética vs impacto ambiental
La secretaria de Energía, Luz Elena González, subrayó que el gas natural es un recurso estratégico y que aumentar su producción es clave para fortalecer la soberanía energética.
En la misma línea, Claudia Sheinbaum advirtió que depender de otros países para el suministro energético puede representar riesgos, especialmente en contextos de conflictos globales.
“Si no hacemos nada, cada vez vamos a importar más”, señaló la mandataria.
No obstante, el plan enfrenta cuestionamientos por parte de organizaciones ambientales, que advierten sobre los posibles daños ecológicos del fracking.
¿Existen alternativas más sustentables?

El gobierno federal asegura que se están evaluando nuevas tecnologías que permitirían reducir el impacto ambiental de esta técnica, como el uso de sustancias menos contaminantes y la reutilización del agua o incluso el uso de agua de mar.
Para ello, un grupo de especialistas ha sido enviado a países como Estados Unidos y Canadá para analizar experiencias internacionales y determinar la viabilidad técnica, económica y ambiental del proyecto.
La decisión final aún no está tomada. El comité científico continuará trabajando en los próximos meses para definir si México avanza o no en la explotación de gas no convencional.
