La iniciativa ahora será turnada a la Cámara de Diputados, donde continuará su proceso legislativo.
¿Qué cambia con la jornada laboral de 40 horas?

La reforma establece una disminución progresiva del tiempo de trabajo semanal, lo que implica una reducción de horas laborales a lo largo de varios años.
No obstante, legisladores opositores señalaron que esta modificación no asegura automáticamente un día adicional de descanso, como se había planteado en propuestas previas.
La senadora Carolina Viggiano destacó que México sigue siendo uno de los países con más horas trabajadas dentro de la OCDE, pero con baja productividad por hora.
Uno de los principales cuestionamientos es que la reforma no establece de manera obligatoria dos días de descanso semanal.
Desde la oposición, se argumenta que la reducción de la jornada será gradual —incluso de apenas dos horas por año— lo que podría retrasar los beneficios reales para los trabajadores.
¿Qué pasará con las horas extra?

Otro punto clave del debate es el cambio en el esquema de pago de horas extra.
El senador Clemente Castañeda explicó que el pago triple por tiempo extra ya no se aplicaría a partir de la décima hora, sino hasta después de la doceava.
Esto significa que el umbral para recibir un pago mayor por horas adicionales se ajusta, lo que podría modificar los ingresos de quienes suelen extender su jornada laboral.
Negociación laboral y preocupaciones empresariales

El dictamen también permite que empleadores y trabajadores negocien la distribución de la jornada laboral. Sin embargo, el diputado Raymundo Bolaños advirtió que existe una desigualdad en la capacidad de negociación, lo que podría afectar a los empleados.
Además, se señaló que las pequeñas y medianas empresas podrían enfrentar mayores dificultades para adaptarse al cambio, ya que la reforma no contempla incentivos fiscales ni apoyos diferenciados por sector.
México ha sido señalado por organismos internacionales por mantener jornadas laborales extensas con bajos niveles de productividad.
La reforma busca atender este problema, aunque su implementación gradual y los ajustes en horas extra han abierto el debate sobre su efectividad real.
Tras su aprobación en el Senado, la reforma deberá ser discutida y votada en la Cámara de Diputados. En caso de ser aprobada, se definirán los plazos y mecanismos específicos para su aplicación.
