El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, señaló que las conversaciones solo avanzarán si Washington cumple con compromisos de cese de hostilidades, en particular ante los recientes ataques atribuidos a Israel en territorio libanés.
Negociaciones en Pakistán bajo fuerte seguridad

Las conversaciones entre Irán y Estados Unidos están previstas en Islamabad, donde autoridades de Pakistán han desplegado al Ejército y reforzado la seguridad ante la relevancia del encuentro diplomático.
El diálogo se produce tras seis semanas de conflicto, marcado por la operación conocida como “Furia Épica”, que derivó en el cierre del estratégico Estrecho de Ormuz, una de las rutas clave para el transporte global de petróleo.
Esta interrupción ha impactado directamente en los precios internacionales del crudo, elevando el riesgo de una crisis energética a nivel mundial.
Estados Unidos busca una salida negociada

El vicepresidente estadounidense, J. D. Vance, expresó optimismo sobre el proceso diplomático, al señalar que Washington está dispuesto a negociar si Irán actúa “de buena fe”.
Antes de viajar a Pakistán, Vance afirmó que espera un diálogo constructivo, aunque advirtió que su país no cederá ante posibles tácticas dilatorias.
Por parte de Irán, la delegación estará encabezada por el canciller Abbas Araghchi y el presidente del Parlamento, Mohammad-Bagher Ghalibaf.
Escalada militar en Líbano
En paralelo, el conflicto se intensifica en Líbano. El Ejército de Israel informó que realizó un ataque contra una escuela en el sur del país, argumentando que el grupo Hezbolá utilizaba el lugar para lanzar cohetes.
Según las fuerzas israelíes, los ataques fueron dirigidos a neutralizar sistemas de lanzamiento ocultos dentro de la infraestructura civil, lo que, aseguraron, representaba una amenaza directa.
Por su parte, Hezbolá ha reiterado que continuará con sus ofensivas contra Israel mientras Líbano no sea incluido en el acuerdo de alto el fuego de dos semanas previamente pactado entre Washington y Teherán.

Un conflicto con impacto global
El desarrollo de estas negociaciones será clave no solo para reducir la tensión en Medio Oriente, sino también para estabilizar los mercados energéticos y evitar una escalada mayor del conflicto.
La inclusión de Líbano en cualquier acuerdo se perfila como uno de los principales puntos de fricción, en un escenario donde la diplomacia y la presión militar avanzan de forma paralela.
