El fiscal general de justicia del Estado de México, José Luis Cervantes Martínez, confirmó que el responsable fue identificado como Julio César Jasso Ramírez, originario de Tlapa, en el estado de Guerrero.
De acuerdo con las investigaciones, no existe ningún indicio que apunte a que el atacante sea extranjero o que haya tenido vínculos con personas de otros países. Por el contrario, las autoridades sostienen que actuó en solitario y que su conducta estuvo influenciada por referencias externas, particularmente hechos violentos como la masacre de Columbine en Estados Unidos.
El video que desató la polémica
Las dudas sobre la nacionalidad del agresor comenzaron a circular luego de la difusión de un video grabado por testigos, en el que el sujeto lanza amenazas y utiliza un tono que algunos usuarios interpretaron como acento europeo, especialmente español.
Este fragmento provocó especulaciones en plataformas digitales, donde incluso se planteó la posibilidad de que el atacante fuera extranjero o tuviera vínculos internacionales.
No obstante, especialistas señalan que la adopción de acentos o expresiones no necesariamente refleja el origen de una persona, y puede estar relacionada con consumo de contenidos, referencias culturales o incluso con trastornos de conducta.
Perfil del agresor y línea de investigación
El fiscal José Luis Cervantes Martínez detalló que el atacante presentaba un perfil con rasgos psicopáticos y una tendencia a imitar hechos violentos, fenómeno conocido como “copycat”.
Durante las diligencias, se encontraron notas escritas por el propio agresor en las que anticipaba el ataque, además de referencias a eventos como el tiroteo de Columbine, perpetrado por Eric Harris y Dylan Klebold en 1999.
“Se trata de una persona que replicó patrones de violencia observados en otros contextos”, explicó el funcionario.
Las autoridades reiteraron que el ataque fue premeditado. El agresor visitó en varias ocasiones la zona arqueológica, se hospedó en un hotel cercano y analizó el entorno antes de ejecutar la agresión.
Asimismo, tanto la Fiscalía como la Secretaría de Seguridad estatal descartaron la participación de otras personas.
El secretario de Seguridad del Estado de México, Cristóbal Castañeda Carrillo, subrayó que no hay evidencia de apoyo logístico ni de una red detrás del ataque.
Ante la circulación de versiones no confirmadas en redes sociales, las autoridades hicieron un llamado a la ciudadanía a informarse a través de canales oficiales y evitar la difusión de especulaciones que puedan generar confusión.
El caso continúa bajo investigación, mientras se refuerzan las medidas de seguridad en zonas arqueológicas y turísticas del país.
