Salamanca, Guanajuato.- Trabajadores petroleros activos, jubilados y sus familiares derechohabientes del servicio médico de Pemex, que se atienden en el Hospital Regional de Petróleos Mexicanos “Dr. Alejandro Castanedo Kimball”, advierten que, al pasarlos al Servicio Universal de Salud, el desabasto de medicamentos, la falta de especialistas y la atención a la infraestructura se agravarán, luego de años de padecer estas carencias.

Actualmente, la prestación médica acordada en el Contrato Colectivo de Trabajo (CCT) ya es precaria y se agrava por la escasez de medicamentos, la falta de especialistas, médicos generales y otros para atender la demanda de los petroleros y sus familias, tanto de confianza como sindicalizados. De integrarse al Servicio Universal, aseguran que podría derivar en un colapso total, ante la difícil situación que enfrentan.

Rey Saúl Silva Santoyo, trabajador petrolero jubilado, explicó que, tras el decreto presidencial, se establece que el Servicio Médico de Pemex pasará a formar parte del Servicio Universal de Salud una vez publicado, y que habrá un plazo de tres años para ajustarse administrativa y operativamente al nuevo sistema.

Los trabajadores petroleros señalaron que programas como IMSS-Bienestar no han funcionado, al igual que la megafarmacia o el servicio médico a domicilio, lo que genera dudas sobre la eficacia del nuevo esquema de salud.

Derechohabientes de Pemex enfrentan escasez de medicamentos y largas esperas. Foto: Cuca Domínguez

Admiten que, aunque el servicio médico de Pemex ya es insuficiente por la precariedad en que se encuentra, la situación podría empeorar al integrarse al sistema nacional de salud. “Si hoy existe la posibilidad de recibir alguna medicina de calidad, al pasar al servicio universal, la escasez de medicamentos será mayor”, señalaron.

En la actualidad, las citas con especialistas se otorgan con largos periodos de espera; hay escasez de especialistas y las cirugías se posponen o cancelan por falta de médicos, insumos e incluso por malas condiciones en las instalaciones. En ocasiones, no hay clima adecuado en quirófanos, lo que impide realizar procedimientos. “Hay quienes tienen más de un año esperando una cirugía”, comentó un trabajador jubilado desde hace 12 años, quien además padece diabetes y enfrenta dificultades para obtener su medicamento.

Agregó que, si actualmente enfrentan dificultades para recibir atención médica, al integrarse al sistema nacional será aún más complicado acceder a los servicios, aun cuando estos estén contemplados en el Contrato Colectivo de Trabajo.

Silva Santoyo señaló que, ante este panorama, “no solo se perjudica al gremio petrolero, al que el Estado debería estar agradecido, sino que se ofrece al pueblo en general algo irreal. Nuestro sistema de salud en Pemex se ha convertido en elefantes blancos, dejando de ser uno de los mejores en México, debido a la austeridad republicana aplicada por el gobierno federal”, lamentó.