“Aquí no se gobierna para proyectos personales, se gobierna para León… el ejercicio de gobierno no puede someterse a intereses personales ni a cálculos electorales. Confundir esos planos no es un error menor, es una falta de responsabilidad institucional que erosiona la confianza de la ciudadanía… el Ayuntamiento de León no será rehén de proyectos personales. León merece estabilidad, merece altura de miras”
Ramón Hernández
El regidor panista en León fue el más claridoso en los posicionamientos de los ediles blanquiazules en la primera sesión de Ayuntamiento tras la renuncia al PAN de Alejandra Gutiérrez

Las caras de la crisis del PAN Guanajuato
En la tormenta política que ha desatado Alejandra Gutiérrez Campos con su renuncia al PAN es pertinente no perdernos en la anécdota, en un solo personaje ni montarnos en la narrativa del oficialismo azul. En el PAN Gobierno hay muchos que sonríen complacidos porque ya se fue.
Celebran satisfechos que por fin han quedado fuera las máscaras pero deben saber que Gutiérrez Campos se fue pero la crisis se queda en el PAN.
Una crisis que no detona justo ahora sino que acumula años por el natural desgaste de poder y que se convierte en decadencia lenta; no sabemos si podrá recuperar la mayoría en el 27 y retener la gubernatura en 2030; el partido en el poder sabe que los mejores tiempos de la aplanadora azul se fueron y no volverán.
Porque es cierto que Alejandra Gutiérrez nunca pudo construir una ruta de escape sólida y estratégicamente pensada. Lances fallidos, fuga de información, incapacidad para construir una corriente crítica en el PAN, descontrol en la administración pública y una increíble autodestrucción de lealtades han configurado la víspera de su traumática renuncia a un partido que le llevó a ser entre otras cosas, tesorera en León, diputada local, diputada federal y 2 veces alcaldesa de esta ciudad.
Y también es cierto que Gutiérrez Campos termina renegando de un sistema que le benefició con cargos y candidaturas solo cuando no la favoreció. En efecto, no superó no haber sido la candidata a la gubernatura.
En algún momento creyó que el dedazo de Diego Sinhue le beneficiaría y la decepción fue mayúscula cuando el exgobernador optó por Libia Dennise García.
Ahí una notable diferencia con la partida de Ricardo Sheffield a Morena. Este último, disputó con las armas a su alcance al interior del PAN. Logró descarrilar la candidatura de Diego Sinhue a la alcaldía de León en 2015 y 3 años después en una impensable alianza con Juan Manuel Oliva y Fernando Torres, volvió a sacudir el avispero leonés cuando él sabía que no había futuro para él en el blanquiazul y estaba proscrito.
Alejandra Gutiérrez nunca tuvo una estrategia definida para rebelarse ni aliados consistentes. Antes de 2024 no supo erigirse como la comandanta en jefa de los desairados del dieguismo como Miguel Márquez, Rolando Alcántar, Fernando Torres y varios más.
Tampoco pudo consolidarse como un contrapeso serio y fuerte con ellos mismos ya en el sexenio de Libia Dennise García. La gobernadora ha sabido coexistir con el círculo cercano de Diego Sinhue (Alan y Aldo Márquez, Charly Alcántara) aun cuando tuvo roces con este último.
Por el contrario, Alejandra se peleó con algunos que fueron sus incondicionales como Daniel Campos y Jared González y ni siquiera pudo convencer a sus leales de que Allan León era la mejor opción para ser su delfín. Es sintomático que en la víspera de su renuncia, el presidente del IMPLAN Luis Ernesto Ayala quien hace unos meses coqueteó con la idea de marcharse también del partido, estaba promoviendo sus aspiraciones con un grupo de militantes tras la caída de Allan León.
Se irá a Movimiento Ciudadano 4 meses después del primer intento fallido. El partido naranja la suma con sus positivos pero también con sus negativos. Ahí se encontrará con Yulma Rocha. ¿Llegará como non plus ultra o a disputar liderazgo? Dos mujeres, un partido. Esa será otra historia.
CONTRA LAS CUERDAS
Pero el PAN de Guanajuato no pueden celebrar ni regodearse de lo que deja Gutiérrez Campos. Sería un gran error para sus líderes y para la propia gobernadora Libia Dennise creer que al salirse Alejandra Gutiérrez se acabó el problema.
La crisis del panismo que gobierna en Guanajuato tiene muchas caras. La de un cabildo fracturado; porque hay ediles que son panistas y otros que no tienen credencial. Los llamados “ciudadanos” ya hicieron bloque y Gutiérrez Campos cree que le serán incondicionales. Esther Santos ya le dio una probadita de que no será cheque al portador.
Y entre los militantes, el profesor Ramón Hernández, uno de los denunciantes ante la gobernadora de aquella salida fallida de Alejandra en noviembre pasado, fue el más crítico y respondón.
Román Cifuentes exhibió en una entrevista radiofónica sus diferencias públicamente el viernes pasado con el dirigente estatal Aldo Márquez.
Si Gutiérrez Campos se suma a MC, se avecina un conflicto por las lealtades en la nómina. La alcaldesa quizá reclame a los empleados públicos lealtad a su proyecto. Tiene el poder de correr o mantener según su conveniencia. El PAN esperará que esto no represente una desbandada aunque hay quienes advierten despidos y represalias.
Las aguas están muy agitadas y no vemos la hora de que se calmen.
Veremos si hay líderes para la crisis. Aldo Márquez, una herencia de Diego Sinhue en la jefatura estatal panista tendrá que demostrar temple para guiar el barco leonés en medio de la tormenta alejandrista porque Antonio Guerrero, el de León, es rebasado hasta por sus integrantes del comité como Juan Antonio Guzmán que quiere ser candidato a alcalde.
Y justo en León, Aldo sabe que por definición no puede ser neutral. El carácter de aspirante a candidato a alcalde de su hermano Alan lo condiciona.
La crisis del PAN tiene otra cara también. Su supuesta apertura a los ciudadanos para darles candidaturas es más falsa que una moneda de 3 pesos en León en donde el candidato será varón y saldrá de entre Alan y los Jorges, Espadas y Jiménez.
De manera simultánea, el partido y el gobierno arrastran varios roces con una parte del sector empresarial ya por diferencias en políticas públicas (FIDESSEG por ejemplo) , ya por desgaste en la relación con la secretaría de Economía o por ego y soberbia de ambas partes.
El activismo de Luis Ernesto Ayala para criticar esa resistencia y enclaustramiento del PAN a dar candidaturas a empresarios o no militantes o a él mismo, es minimizado pero no deja de ser un cabo suelto.
En suma, no todo es culpa de Alejandra Gutiérrez. Hay un partido que se desmorona en la ausencia de liderazgos y en la falta de identidad, en la forma en que el chambismo y los cotos de poder lo aprisionan o lo hunden.
Que vive una crisis por la estrategia entendible pero con consecuencias de una gobernadora que decide no pelearse con la Federación con la esperanza de obtener obras y recursos.
La pregunta es si el PAN Guanajuato tiene el empaque y los hombres y mujeres necesarios para resistir este desgaste y el reto que le plantea una alcaldesa que no solo renuncia al blanquiazul sino que se entrega a la militancia de otro y que no deja de reñir, de abrir frentes y de incendiar la pradera. El PAN sigue gobernando León pero lejos, muy lejos de la aceitada maquinaria que regresó al gobierno leonés hace una década. Este golpe, quizá no lo tumbe del gobierno 2027 pero le puede abrir un boquete del cual ya no alcance a recuperarse para 2030.

Cristina Márquez: el problema fueron las formas
Hace tres años, la solicitud de destitución de Cristina Márquez Alcalá como presidenta de la mesa directiva del Congreso local por una parte de la oposición al PAN ponía a prueba a la mayoría panista en el Congreso.
Era un problema mucho más de actitudes que de irregularidades reglamentarias.
La razón oficial de la solicitud: “reiteradas violaciones a la Ley Orgánica del Poder Legislativo”.
“Estas violaciones a la Ley Orgánica no solo han sido a la oposición, también han sido a compañeros de Acción Nacional y éste no es un tema que tenga que ver con una filia o fobia personal, es un tema institucional el que busca que se le dé cumplimiento irrestricto a la Ley Orgánica del Legislativo”, decía Gerardo Fernández, entonces coordinador del partido Verde
La propuesta fue enlistada en el orden del día de la sesión siguiente y contaba con el voto de 4 de los 8 diputados de Morena, los 2 del Verde, una del PRI y la de Movimiento Ciudadano. De hecho, sería el primer punto formal de la sesión.
Fue la propia Márquez Alcalá quien, en la rueda de prensa de la Junta de Gobierno, la que lo citó al dar cuenta de los puntos del orden del día.
El impulsor, como le decía, era el diputado del partido Verde, Gerardo Fernández; le apoyaron Martha Ortega; los morenistas Ernesto Prieto, Ernesto Millán, Edith Moreno e Irma Leticia González, la priista Yulma Rocha y la de MC, Dessiré Ángel.
Entre las motivaciones, el impedimento al entonces diputado local Ernesto Prieto para incorporarse vía remota a la sesión del 9 de marzo y la omisión en un punto de acuerdo propuesto por la morenista Alma Alcaraz, otra omisión en una iniciativa del Verde y el no haber impedido o castigado que la diputada panista Margarita Rionda llevara una mascota al salón de sesiones.
Eran minucias. El asunto no procedió pero Cristina Márquez tensaba la cuerda innecesariamente con la oposición.
Su estilo, no aplicaba con el mismo rigor con los de casa (fue evidente su permisividad y tolerancia con Margarita Rionda y su mascota en el pleno) y contrastaba además con la actitud abierta y mano izquierda que mostró su compañero de bancada Martín López Camacho en el pasado período ordinario de sesiones.
LA DEL ESTRIBO…
“El PAN que sigue gobernando León”, tituló el comité municipal del blanquiazul en la convocatoria a sus militantes al ‘Monday Night’ en la sede panista de esta ciudad. El PAN y su nueva resistencia en el bastión. Los invitados: “la fracción del Ayuntamiento”. La pregunta: ¿irán los siete? Dos días antes de la presentación de Alejandra Gutiérrez con Movimiento Ciudadano.
