Ciudad de México, México.- América se negó a caer en casa y reaccionó a tiempo en una noche de tensión, polémica y carácter. Las Águilas rescataron un empate 3-3 ante Pumas en la ida de los cuartos de final del Clausura 2026 y dejaron abierta una eliminatoria que parecía escaparse en el Estadio Azteca.

El Clásico Capitalino tuvo de todo, pero desde la mirada azulcrema el resultado sabe a reacción, orgullo y supervivencia. América estuvo contra las cuerdas durante buena parte del partido, llegó a verse dos goles abajo en el marcador y aun así encontró la forma de levantarse para seguir con vida en la Liguilla.

América rescata un empate de oro y mantiene viva la serie ante Pumas Foto: X
América rescata un empate de oro y mantiene viva la serie ante Pumas Foto: X

El arranque fue prometedor para los de André Jardine, que intentaron imponer condiciones con posesión y presión alta, pero Pumas golpeó en momentos clave y puso a prueba la capacidad de respuesta azulcrema. Juninho abrió el marcador y, aunque América logró mantenerse en partido, los universitarios encontraron espacios y lastimaron con velocidad.

Rodrigo Aguirre había puesto momentáneamente en juego a las Águilas, pero Pumas respondió con autoridad. Uriel Antuna e Isaías Violante castigaron las desatenciones defensivas del América y le dieron forma a una ventaja que silenció por momentos al Azteca. El golpe más duro llegó al arranque del complemento, cuando Jordan Carrillo firmó el 1-3 y dejó a los de Coapa al borde del colapso.

Con dos goles de desventaja y la eliminatoria inclinada, América mostró su mejor versión anímica. En lugar de desmoronarse, el equipo de Jardine reaccionó con empuje, adelantó líneas y encerró a Pumas en su propio campo. Fue entonces cuando apareció el carácter que ha sostenido al América en sus noches más complejas.

América rescata un empate de oro y mantiene viva la serie ante Pumas Foto: X
América rescata un empate de oro y mantiene viva la serie ante Pumas Foto: X

La remontada comenzó desde el manchón penal

Al minuto 75, el árbitro Luis Enrique Santander marcó una pena máxima tras revisar en el VAR una falta sobre Rodrigo Dourado. Henry Martín tomó el balón y no falló. El capitán azulcrema venció al arquero universitario, firmó el 2-3 y además rompió una larga sequía goleadora que ya pesaba en el momento más importante del torneo.

Ese gol cambió el partido. América recuperó impulso, intensidad y convicción. Pumas comenzó a retroceder, cedió terreno y permitió que las Águilas crecieran con el respaldo de su gente.

La recompensa llegó otra vez desde los once pasos. Al minuto 83, Santander señaló un segundo penal a favor del América tras una falta sobre Henry Martín dentro del área. La jugada desató reclamos por una posible infracción previa de Raphael Veiga, pero el silbante no revisó esa acción y mantuvo su decisión. Alejandro Zendejas cobró con seguridad y firmó el 3-3 que desató la locura en el Azteca.

Más allá de la polémica, América hizo lo que necesitaba: resistir, reaccionar y evitar una derrota que lo dejaba al borde de la eliminación. El empate no resuelve la serie, pero cambia por completo el ánimo de la eliminatoria.

Las Águilas dejaron claro que siguen de pie, incluso en sus peores momentos. Mostraron capacidad de respuesta, temple en la presión y una reacción que puede marcar el rumbo de la serie.

Ahora todo se definirá en Ciudad Universitaria, donde América buscará lo que no pudo conseguir en fase regular: vencer a Pumas en CU y sellar el pase a semifinales. Con el impulso de la remontada y el carácter mostrado en casa, el conjunto azulcrema llegará con vida, confianza y argumentos para pelear por el boleto.