1.- Club Irapuato, otra vez al borde del abismo

Otro capítulo en la novela entre la presidenta del Club Irapuato y dueña de Healthy People, Selomith Ramírez, y el Club Deportivo Irapuato A.C., encabezada por Juan Manuel Albo Moreno. Otra vez vuelve el riesgo de que el municipio fresero se quede sin participar en la Liga de Expansión.
El conflicto entre la empresaria y Albo Moreno escaló aún más luego de que el periodista Ignacio Suárez revelara la noche del lunes que el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial resolvió cancelar la inscripción de la licencia de uso de la marca registrada vinculada al Club Deportivo Irapuato, que era explotada por Healthy People.
Aunque la cancelación se dio de común acuerdo, el proceso derivó de una solicitud promovida por Albo Moreno. El fondo del pleito sería el presunto adeudo de más de 800 mil pesos por regalías por el uso de la marca Club Irapuato, monto que se arrastraría desde 2024.
Pero las acusaciones van más allá, y es que en el oficio enviado al IMPI, Albo Moreno desliza lo que podría configurar un fraude procesal, pues presuntamente Healthy People presentó como vigente un contrato de comodato sobre las marcas del club que ya había perdido vigencia.
Hasta ahora, ni Selomith Ramírez ni Juan Manuel Albo Moreno —quien presuntamente se encuentra fuera del país— han fijado postura, pese a que el próximo 15 de mayo vence el plazo de registro.
Ayer, la presidenta municipal de Irapuato, Lorena Alfaro García, se pronunció sobre un conflicto que luce cada vez más complicado de resolver y donde el peso recae en los particulares: “Irapuato merece tener fútbol, merece que dejemos de lado las diferencias partidistas, políticas o las coyunturas temporales. Eso es muy importante para poder lograr este propósito para nuestra ciudad”, declaró.
El respaldo casi unánime que tenía la presidenta del club hace apenas un año comienza a diluirse. Pesan los presuntos adeudos que le atribuyen y también la percepción de poca formalidad en la conducción del club fresero. La alcaldesa panista reveló ayer que la semana pasada estaba pactada una reunión con representantes de la Federación Mexicana de Fútbol, pero la presidenta del Club Irapuato canceló su asistencia.
Con los conflictos personales, de dinero, partidistas y falta de formalidad, parece inminente que el municipio de Irapuato se quede sin fútbol profesional.
2.- IMSS Guanajuato: una normalidad que no debería ser

Periódico Correo exhibe hoy dos casos que retratan las graves deficiencias con las que opera el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Son situaciones distintas, pero ambas muestran un problema que rebasa al personal médico: la falta de insumos y la incapacidad operativa del instituto.
Ayer se viralizó en redes sociales el reclamo de una madre cuyo hijo permanece internado desde el 4 de mayo en el Hospital T-21 del IMSS en León, tras sufrir una fractura en la muñeca que requiere cirugía. La respuesta que han recibido los padres es que no hay material para intervenirlo.
“Hago responsable a la directiva de la Clínica T-21 por cualquier complicación futura en la movilidad o el desarrollo del brazo de mi hijo debido a esta espera innecesaria”, denunció Ana Ornelas, madre del menor.
La presión pública obligó al IMSS a emitir una postura anoche. Como suele ocurrir, se intentó vender una imagen de “normalidad”: aseguró que la cirugía se realizará mañana 14 de mayo y que la atención ha sido acorde al diagnóstico. Pero no hay nada de normal en que un niño pase diez días con un hueso roto esperando una cirugía por falta de material.
Hoy, además, esta casa editorial documenta el creciente malestar del sector empresarial. Algunas empresas ya implementan esquemas propios para incapacidades médicas y evitan enviar a trabajadores con padecimientos leves al IMSS. Optan por absorber gastos y validar recetas de médicos privados.
“Cuando es algo leve absorbemos el gasto, porque si no, no lo van a atender, le van a dar una incapacidad de un mes y sabemos que no hay atención, la verdad no hay atención al Seguro Social”, señaló Martín Bejarano Ferreira, presidente de la Canacintra.
Puede parecer un gesto de flexibilidad patronal, pero es otra señal del detrimento del IMSS. Empresas pagan cuotas para garantizar atención médica a sus trabajadores, pero no reciben el servicio.
El recién llegado delegado del IMSS en Guanajuato, Eusebio Rosales Partida, no puede fingir que no pasa nada frente a lo denunciado ayer y a la creciente inconformidad empresarial por la distancia entre lo que se paga y lo que realmente recibe la base trabajadora. Por donde se le mire, un desastre.
3.- El viraje político de Libia y el hervidero en Morena

El manotazo en la mesa de la gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo —y con el que, de facto, asumió el liderazgo político del PAN en Guanajuato— agitó de inmediato al morenismo local. Las reacciones vinieron en cascada.
Uno de los primeros en responder fue el secretario general de Morena en el estado, Jesús Ramírez Garibay, quien se lanzó contra las expresiones de la mandataria durante el evento panista. La consigna de “¡fuera Morena!” fue la que más irritación provocó entre los guindas.
Ramírez Garibay acusó a la gobernadora de pretender intervenir desde ahora en la contienda de 2027. Pero vamos con calma, no existe una prohibición legal que impida a una gobernadora acudir a eventos partidistas o expresar respaldo político en determinados escenarios. Como tampoco la hay para gobernadores morenistas. Un ejemplo: Alfonso Durazo Montaño es gobernador de Sonora y presidente del Consejo Nacional de Morena.
Las tensiones con la oposición eran previsibles y naturales. Lo realmente relevante será observar si este nuevo rol de García Muñoz Ledo —más volcada como jefa política del PAN— termina o no chocando con su papel institucional como gobernadora y con la relación de cooperación que ha construido con el gobierno federal.
En el escenario más optimista, ambas facetas podrían convivir sin mayores sobresaltos si se mantienen claramente separadas. Pero asumir que ese equilibrio será automático también sería ingenuo, sobre todo con la cercanía del proceso electoral. El sábado la mandataria fue cautelosa. Más allá de la arenga contra Morena, evitó ataques directos al gobierno federal. Aun así, el viraje provocó un hervidero político en la oposición.
Al final, tampoco hay que escandalizarse demasiado: desde ambos bandos se trata de políticos haciendo política.
Por cierto, quien también reaccionó fue el alcalde de Celaya, Juan Miguel Ramírez Sánchez, que casi se dijo deprimido por las expresiones panistas de la gobernadora y hasta puso en duda si seguirá siendo la “gobernadora de la gente”. Curiosa crítica viniendo de un alcalde que suele usar actos públicos para posicionar a Morena. La crítica es esperada, la victimización ya es ridícula.
Contra Retrato
Maura Orozco Martínez

Las graves quejas internas en el gobierno municipal de Xichú por los maltratos que se le atribuyen a la presidenta del DIF no solo fueron insuficientes para que el alcalde Francisco Orozco Martínez la removiera del cargo. En una muestra más de sus limitados dotes de gobierno y de su experiencia para favorecer a la familia, terminó premiándola con un nombramiento que parece una broma cruel para los trabajadores de la administración.
La presidenta del DIF fue designada Enlace de la Evaluación de Clima Laboral y Cultura Organizacional 2026. Sí, la misma funcionaria señalada por acoso laboral y tratos violentos dentro de la administración municipal.
Desde el 9 de febrero, en el Divisadero de Eliazar Velázquez Benavidez publicado en Correo, se documentaron denuncias internas contra la funcionaria, incluidos audios donde se exhibía la manera despectiva y vulgar con la que se refería a trabajadores municipales. Nada de eso bastó para que el presidente municipal interviniera.
Ahora, con este nuevo encargo para su hermana, resulta prácticamente imposible que los funcionarios expresen con honestidad cuál es el verdadero ambiente laboral en el gobierno de Xichú. El temor a represalias o despidos está más que fundado. Y en Contraloría, según denuncian trabajadores, tampoco existen condiciones reales para presentar una queja formal.
En cualquier administración con mínimos controles políticos y éticos, habría desatado una acción de la cabeza del gobierno. Pero en Xichú parece operar otra lógica. El alcalde y su círculo familiar gobiernan el municipio como si fuera una parcela personal, amparados en el escaso foco mediático y político. Esa falta de observación encuentra el margen perfecto para normalizar excesos y blindar privilegios.
