La administración del presidente Donald Trump se siente cada vez más frustrada por lo que considera una falta de avances para lograr que los dirigentes cubanos abran la economía y el sistema político de la isla, pese a la intensificación de la presión estadounidense.

Los negociadores estadounidenses tienen dificultades para moverse entre lo que consideran facciones rivales, entre ellas la familia Castro, el ejército, la burocracia del Partido Comunista y los descendientes de otros líderes revolucionarios, según personas familiarizadas con el asunto que pidieron no ser identificadas.

Las dos partes todavía no han logrado un avance decisivo pese a las múltiples sesiones de negociación de los últimos meses y a la presión de Trump para imponer restricciones drásticas al suministro energético del país. La Habana afirmó este jueves que se ha quedado completamente sin diésel y fuelóleo para sus anticuadas centrales eléctricas.

EU apunta a élites cubanas y empresas extranjeras

Mientras tanto, Estados Unidos está intensificando las sanciones dirigidas contra las élites que controlan Cuba. La medida de la semana pasada contra el Grupo de Administración Empresarial SA, el conglomerado conocido como Gaesa y dirigido por el ejército cubano, refleja la estrategia que EU aplicó en Venezuela, cuando comenzó a confiscar petroleros que beneficiaban al presidente Nicolás Maduro y a su familia.

La atención se centra ahora en otras empresas internacionales que operan en Cuba, incluidos operadores hoteleros españoles, después de que Estados Unidos indicara que tendrían aproximadamente un mes para poner fin a cualquier operación con el conglomerado militar.

Consultado sobre esta noticia, un funcionario de la Casa Blanca remitió a las declaraciones de Trump de esta semana, en las que calificó a Cuba como un “Estado fallido” que ha sido mal gestionado durante muchos años.

En los últimos meses, el presidente ha alternado entre promover las conversaciones y sugerir que el ejército estadounidense podría “pasar” por la isla tras el fin de la guerra con Irán. El martes afirmó que la nación está pidiendo ayuda y añadió que Estados Unidos llegará a un acuerdo con Cuba “en el momento adecuado”.

Trump impulsa un relevo del poder en Cuba

Trump y el secretario de Estado, Marco Rubio, buscan sacar del poder al presidente cubano Miguel Díaz-Canel y a la familia Castro, que ha controlado Cuba desde que los hermanos Fidel y Raúl iniciaron su revolución en 1959, así como a otras familias de la cúpula del régimen. Esa iniciativa se complica por la falta de una oposición creíble en la isla desde entonces, señaló una de las personas.

Fidel murió hace una década y Raúl Castro celebrará su 95.º cumpleaños el próximo mes, pero las generaciones más jóvenes han mantenido el control de la isla, incluido el hijo de Raúl, Alejandro Castro Espín. Este negoció en secreto una apertura con Estados Unidos durante la administración de Barack Obama que Trump deshizo tras asumir el cargo en 2017.

A instancias de Rubio, Estados Unidos ha mantenido recientemente conversaciones con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro y sobrino de Castro Espín.

El mes pasado, una delegación del Departamento de Estado viajó a La Habana para mantener conversaciones con el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba y con Rodríguez Castro. Fue la primera visita de este tipo de Estados Unidos desde la era Obama.

Rubio: no habrá cambios en Cuba con el actual régimen

La administración Trump también busca otros logros políticos en materia de cambios económicos —como que el régimen pague por los activos expropiados— y la liberación de presos políticos, según una de las fuentes consultadas.

La coacción económica y la presión diplomática aún no han logrado cambiar las cosas”, afirmó Brian Fonseca, director del instituto de políticas públicas de la Universidad Internacional de Florida en Miami.

Rubio y el Departamento de Estado también acusan a La Habana de bloquear el intento de Washington de proporcionar 100 millones de dólares en ayuda a través de la Iglesia católica para evitar una crisis agravada por la presión estadounidense, que ha provocado repetidos cortes de electricidad y afectado hospitales, saneamiento público, suministro de agua y distribución de alimentos.

Rubio predijo en una entrevista emitida el miércoles que la economía cubana no mejorará significativamente mientras los actuales dirigentes permanezcan en el poder.

“Les daremos una oportunidad”, declaró Rubio a Fox News. “Pero no creo que suceda. No creo que podamos cambiar la trayectoria de Cuba mientras estas personas estén al mando de ese régimen”.