Guanajuato, Guanajuato.- Más del 60 por ciento del presupuesto de la Universidad de Guanajuato proviene actualmente de recursos federales, de acuerdo con un análisis elaborado por el Instituto Mexicano para la Competitividad sobre el gasto en instituciones públicas de educación superior en México.
El reporte, titulado Irregularidades en el gasto de educación superior, revela que la Universidad de Guanajuato obtiene 61 por ciento de su presupuesto total a través de fondos federales, ubicándose exactamente en el promedio nacional entre las universidades públicas estatales analizadas.
El estudio fue realizado con información de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), correspondiente a la Cuenta Pública 2024, y analiza cómo las universidades públicas del país dependen financieramente de la Federación, así como las irregularidades detectadas en el manejo de recursos públicos.

La relevancia de este dato, advierte el IMCO, radica en que una alta dependencia de recursos federales puede limitar la autonomía financiera de las universidades y volverlas más vulnerables frente a recortes presupuestales, cambios políticos o estancamientos en el financiamiento educativo.
Porcentaje coloca a la Universidad de Guanajuato por debajo de estos estados
En el caso de Guanajuato, el porcentaje coloca a la Universidad de Guanajuato por debajo de estados como Oaxaca y Yucatán, donde las universidades públicas dependen hasta en un 87 por ciento de fondos federales, pero por encima de entidades como Jalisco, Veracruz y Sinaloa, cuyas universidades registran porcentajes menores al 50 por ciento.
El análisis señala que en 30 de las 35 universidades públicas estatales revisadas, más de la mitad de sus recursos provienen de la Federación, mientras que el resto se compone de aportaciones estatales y recursos propios.
Además del tema presupuestal, el documento advierte sobre persistentes irregularidades en el gasto de las instituciones de educación superior. La ASF revisó recursos federales por más de 111 mil millones de pesos destinados a universidades estatales, tecnológicas, politécnicas e institutos tecnológicos, encontrando posibles irregularidades por 2 mil 404 millones de pesos que aún siguen en proceso de aclaración.

Entre las anomalías más frecuentes detectadas a nivel nacional se encuentran pagos indebidos al personal, plazas fuera de normativa, pagos sin comprobación documental, contratación de servicios no acreditados y obras públicas pagadas sin comprobar su ejecución.
El IMCO también subrayó que las universidades públicas analizadas concentran una matrícula superior a 2.3 millones de estudiantes, equivalente a casi el 70 por ciento de toda la matrícula de educación superior en México, lo que vuelve estratégico el manejo transparente y eficiente de los recursos públicos destinados al sector.
Otro de los hallazgos relevantes del informe es que, pese a que las universidades son auditadas cada vez con mayor frecuencia, las irregularidades no han disminuido. De hecho, el monto con posibles anomalías detectadas por la ASF creció al pasar de mil 564 millones de pesos en la revisión anterior a mil 879 millones en la Cuenta Pública 2024.
El organismo advirtió que problemas históricos como el crecimiento de pasivos financieros, el estancamiento de recursos ordinarios y la limitada aportación de gobiernos estatales continúan generando presión sobre las universidades públicas del país.
Ante este panorama, el IMCO propuso fortalecer los sistemas de nómina universitarios, digitalizar procesos de contratación y mejorar el seguimiento de observaciones realizadas por la Auditoría Superior de la Federación, con el objetivo de reducir irregularidades y garantizar un ejercicio más eficiente del gasto educativo.
