Celaya, Guanajuato.- A un año y ocho meses de que se inauguró la Planta de Tratamiento del Rastro en Celaya, la cual nunca se puso en operación y a la fecha no funciona, el alcalde Juan Miguel Ramírez señaló que se analiza interponer una demanda contra quien resulte responsable.
El alcalde Juan Miguel Ramírez indicó que la planta de tratamiento del rastro no se ha puesto en operación por fallas técnicas y, aunque la Contraloría Municipal ya tiene conocimiento del caso, aún no se ha actuado contra quien haya cometido alguna omisión o contra la empresa que realizó la obra.

“Parece que ya es hora de que nosotros veamos la posibilidad de demandar. Estaban haciendo algunos trabajos, pero si en estos días no solucionan, estamos viendo la posibilidad de demandar”, informó el alcalde.
El edil destacó que, al inicio de la actual administración, la planta se recibió sin funcionar, pese a que fue inaugurada dos semanas antes de que concluyera la pasada administración.
La inversión de la planta fue de 12.9 millones de pesos y los recursos fueron 100 por ciento municipales.
El inicio de la obra fue el 2 de octubre de 2023 y su conclusión y entrega física ocurrió el 24 de septiembre de 2024, dos semanas antes de que terminara la pasada administración, presidida por el exalcalde Javier Mendoza. Aunque se realizó el acto protocolario de entrega, nunca se puso en operación.
La obra consta de cuatro módulos: uno de homogeneización, un módulo anaerobio, uno aerobio y uno anóxico, para cumplir con la Norma 002, que establece los límites máximos permisibles de contaminantes en las descargas de aguas residuales a los sistemas de alcantarillado urbano o municipal en México.
También incluye la construcción de un sedimentador, la rehabilitación del cárcamo de bombeo, la construcción de un cuarto de máquinas que integra el cuarto generador, la caseta de sopladores, la caseta de control, baños, oficinas y el almacenamiento de cloro como equipamiento.
Esta planta serviría para tratar las aguas residuales que se generan en el rastro municipal, las cuales representan el 4 por ciento de la contaminación del agua de la ciudad.
El día de la inauguración se informó que los beneficios de esta nueva planta tratadora serían contribuir a disminuir las cargas contaminantes que llegan a las redes de drenaje y que son conducidas a la planta de tratamiento principal.
A principios de la actual administración, la directora de Servicios Municipales, María de San Juan Espinosa, declaró que la Planta de Tratamiento del Rastro fue inaugurada dos semanas antes de terminar el trienio anterior, en una obra en la que se invirtieron 12.9 millones de pesos, pero de la que solo dejaron “el cascarón”. En aquella ocasión denunció que únicamente estaba la obra civil, pero no contaba con el equipamiento.

Se prevé que, una vez que entre en operación, esta planta tratará 31.5 millones de litros de agua cada año, para cumplir con las condiciones establecidas para descargar las aguas al sistema de alcantarillado.
Mientras no entre en operación, el agua contaminada del rastro municipal seguirá vertiéndose al drenaje de la ciudad.
