Ciudad de México, México.– Del 17 al 25 de abril, 200 películas de 52 países, 70 en competencia, y una clausura en la Sala Plácido Domingo del Conjunto Santander de Artes Escénicas que dejó aplausos largos y tres homenajes que la audiencia no va a olvidar pronto. La edición 41 del Festival Internacional de Cine en Guadalajara terminó el sábado pasado y quienes siguen eventos culturales desde plataformas de entretenimiento y ocio digital, https://1xbet.ec/es/promo, así como el seguimiento de tendencias en apuestas deportivas, pudieron comprobar cómo el festival se coló entre las tendencias de la semana. Darren Aronofsky recibió el Homenaje Internacional, dijo que la capital tapatía es su destino favorito, y cerró con una frase que a más de uno le quedó grabada.
Tres Homenajes Que Marcaron la Edición
Pablo Larraín y Sebastián Lelio recibieron el Homenaje Iberoamericano. Larraín ha construido una filmografía que desarma la estructura del biopic desde una mirada autoral que pocos directores latinoamericanos han sostenido con esa consistencia. Lelio ganó un Óscar en 2017 y acaba de estrenar su último largo en 2025. Los dos llegaron a Guadalajara la misma semana, y la coincidencia permitió una clase magistral conjunta que no estaba prevista en el programa original.
Maite Alberdi recibió el Homenaje Internacional. Dos nominaciones al Óscar en la categoría de documental, y su trabajo más reciente, filmado en territorio mexicano y estrenado en la Berlinale, fue la película de clausura. Aronofsky subió al escenario después de Alberdi y recogió su homenaje de manos del presidente del Patronato, Guillermo Arturo Gómez Mata.

Lo Que Ganó en la Competencia
Hangar Rojo, de Juan Pablo Sallato, se llevó cuatro premios en la sección de Largometraje Iberoamericano de Ficción. Mejor Película, Mejor Dirección, Mejor Guion y Mejor Logro Técnico-Artístico. El actor Nicolás Zárate, al recoger el premio, habló del golpe de Estado chileno de 1973 y dijo que “pensar el cine desde un lugar artístico y también político se hace más necesario que nunca.” El thriller, ambientado en los días del golpe, fue una de las pocas películas en competencia que logró respuesta unánime del jurado y del público en la misma sala.
En documental, La fabulosa máquina del tiempo de Eliza Capai ganó Mejor Logro Técnico-Artístico, Paula Cury se llevó Mejor Dirección por Niñas escarlata, y Alberdi cerró el círculo con la proyección de Un hijo propio en la gala de clausura. La sección de cortometraje chileno presentó Agua fría, El final de los tiempos y Lengua muerta, todas producciones de 2026 que funcionaron como tarjeta de presentación de una generación de realizadores que el público tapatío no conocía.
La Presencia Chilena Más Allá de la Pantalla
La delegación chilena sumó más de 60 profesionales. Seis de ellos integraron jurados en distintas secciones. ProChile mantuvo su stand desde 2010, y este año incorporó cinco empresas audiovisuales de la región de Atacama seleccionadas por convocatoria pública. La muestra de cine patrimonial trajo de vuelta El chacal de Nahueltoro de Miguel Litín, La batalla de Chile de Patricio Guzmán, y tres películas de Alejandro Jodorowsky que no se habían proyectado en Guadalajara desde hace años.
Dos exposiciones quedaron abiertas después del cierre. “41 años de carteles del FICG” en Paseo Chapultepec hasta el 30 de abril, y “Correspondencias: Orozco-Eisenstein” en el MUSA hasta el 2 de agosto.
