DE SU RONCO PECHO:
“Qué bueno que sacas mi fotografía. Yo lo reto diputado Espadas que nos investiguen. Aquí estoy para que me investiguen y quiero ser el primero en este Congreso del Estado que sea investigado y que la mayoría del Congreso podamos estar en esa lista. Cambiaste la narrativa, diputado y sabías perfectamente que te lo iba a decir de frente. No tengo miedo a nada. Te reto a que nos investiguen a los dos. No tengo nada que esconder. Tengo las manos limpias y no debo nada”.
Carlos Abraham Ramos Sotomayor
El diputado local de Morena reaccionó así en el momento en que el panista Jorge Espadas Galván desplegó una manta que lo mostraba en una foto con su cuñado que presuntamente tiene antecedentes penales.

El lance de Jorge Espadas Galván marca un antes y un después en la estrategia que hasta ahora muestra el PAN de Guanajuato en las diferentes pistas políticas por las que transita.
El blanquiazul guanajuatense es gobierno en Guanajuato y al mismo tiempo oposición de la 4T en lo federal, pero además su gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo es una mandataria colaboracionista con la presidenta Claudia Sheinbaum en la medida que espera apoyo en proyectos a partir de esa disposición para trabajar.
Mantener la estabilidad del blanquiazul, el orgullo de sus militantes con la posición política que asumen en sintonía con la rentabilidad que arroja para el estado y sus habitantes el pragmatismo de Libia García, es una tarea compleja. Vamos. Como en la vida, no se puede tener todo en la política.
El show de Jorge Espadas en el Congreso el pasado jueves al exhibir una manta con una nota que daba cuenta de presuntos nexos de un cuñado del diputado de Morena, Carlos Abraham Ramos, con el crimen, divide el sentir de los panistas.
Hay quienes, aun reconociendo que se trata de métodos reventadores que normalmente el PAN no utiliza en política, ya era justo y necesario que alguien le respondiera a Morena en sus terrenos y con sus propios métodos.
Son esos panistas que están hartos de la corrección política que desde el Nuevo Comienzo se tiene hacia la 4T con tal de no fastidiar al gobierno federal. Algunos de los que aplauden el arrojo espadista quizá sean los mismos que tienen que mostrar una cara amable frente a la federación por conveniencia.
El desplante de Espadas Galván es un tanque que oxigena esas ganas contenidas que se quedan en el radio pasillo de exhibir que en Guanajuato se tienen que investigar a morenistas con presuntos vínculos aunque en el caso del diputado Ramos, solo exista como evidencia una foto suya con su cuñado. Que se sepa, no hay un delito en México denominado: portación de pariente prohibido.
Todo lo anterior, sin ninguna evidencia o prueba de que el señalado tenga algún nexo comprobado. Por cierto, una fe de erratas. El pasado viernes por error, comenté que el diputado era el de los antecedentes penales cuando es su cuñado.
En el otro lado de la postura panista están los incómodos con la imagen que proyecta Espadas con un lance de esa naturaleza pues justo él viene del Congreso federal en donde el show y los sombrerazos son cotidianos.
Se asustan en el PAN algunos que quieren meter todo en un estándar de corrección política.
Jorge Espadas, como decíamos ha cruzado esa línea y sabe que ya no tendrá autoridad moral para pedir debate de altura.
Todo tiene un costo y estos son los riesgos. Se cruzan los tiempos de campaña y la narrativa tiene que endurecerse invariablemente desde todos los frentes. Y si estamos viendo que la 4T hace maromas y se contradice al pedir pruebas al gobierno de Estados Unidos de Rocha Moya y compañía mientras otros se entregan allende la frontera, difícilmente podemos esperar que prospere alguna investigación local a algún personaje guanajuatense. Y al PAN solo le queda la estridencia para tirar golpe y dejar rastro.
Será un trance doloroso para el gobierno estatal que ruega y espera que tras el lodazal y el pantano de las campañas electorales, pueda mantenerse a flote la relación de colaboración y sintonía con el gobierno federal. El Nuevo Comienzo necesita más de la 4T que viceversa. No se les debe olvidar.

MÁRQUEZ Y LUIS ERNESTO: SU ALEJANDRISMO LIGHT
Entre su indecisión conocida, la falta de estrategia y aliados que nunca han sido reventadores, la apuesta desde la rebelión de Alejandra Gutiérrez Campos estaba destinada a fracasar al interior del PAN.
Hace tres años, cuando creía que podía llegar a la candidatura a la gubernatura, Alejandra Gutiérrez Campos esparcía su cercanía con Miguel Márquez Márquez y Luis Ernesto Ayala Torres como herramienta de presión al oficialismo de que cosechaba simpatías con los liderazgos.
En mayo de 2023 ya era conocido que Miguel Márquez, entonces en el retiro, se reunía con Alejandra Gutiérrez y sin aparecer públicamente, alentaba sus esperanzas para disputar la candidatura a Libia Dennise García Muñoz Ledo.
El exgobernador no había dejado de visitar municipios, reunirse con panistas y hacer política porque sabía que la candidatura al Senado estaba al alcance de su mano.
La relación entre el gobernador Diego Sinhue y Miguel Márquez era fría y manifiestas las diferencias que tenía el exgobernador con personajes y estilos del primer círculo dieguista.
Por su parte, Luis Ernesto Ayala hacía ruido aunque él no tenía problema en aparecer en público porque era coordinador de la bancada en el Congreso local.
Por esos días, circulaba un video en el que aparecía en una reunión con militantes azules de su distrito en la colonia Santa Cecilia en León en el que le lanzaron porras como potencial candidato a alcalde.
Unos días antes, el diputado leonés, fue uno de los cuatro que no acudió a la reunión con la entonces titular de Sedeshu, Libia García, la semana anterior porque no se trataba de una reunión institucional. Luego apareció en una foto con la alcaldesa de León, Alejandra Gutiérrez y con el publicista Carlos Alazraki en el Rincón Gaucho.
Miguel Márquez nunca fue un alejandrista declarado pero Luis Ernesto sí. Tanto, que la alcaldesa lo llevó a ser presidente del Implan y aceptó impulsar a un exalcalde como Jorge Carlos Obregón como aspirante al comité municipal.
Pero la alianza de Gutiérrez con Ayala y Márquez nunca provocó el furor interno que ellos esperaban…
MÁSCARA VS CABELLERA
Los panistas en el cabildo de León están muy enojados con Alejandra Gutiérrez y por eso se han convertido en contrapesos implacables aunque la realidad es que ni cosquillas le han hecho a la alcaldesa recién conversa a Movimiento Ciudadano.
Desde la semana pasada, los azules querían quemar en leña verde al vocero Enrique Avilés pero con más pasión que razones. Iban a pedir su cabeza y creyeron que serían magnánimos porque reconsideraron y dijeron que era suficiente con que fuera a una mesa de trabajo a la que tampoco se presentó.
El pasado viernes, los panistas encabezados por el síndico Román Cifuentes Negrete montaron en cólera por el supuesto desaire de Avilés.
Lo cierto es que les gana la hormona a Cifuentes y compañía. Una cosa es que Alejandra Gutiérrez haya cometido un error mayúsculo al saltar sin red de protección a Movimiento Ciudadano y otra que los panistas le den sustento a su protesta.
Protestar por el cambio de la paleta de colores de la administración y cuestionar el naranja en la propaganda de León es ramplón. Porque hasta ahora es simplemente la protesta banal por un cambio de colores que solo refuerza la convicción del talante patrimonialista con el que el blanquiazul ha ejercido el poder. Los exhibe antes que enaltecerlos.
No hay un sustento de que el cambio de colores implique un costo al erario. Es tan solo un berrinche partidista. Parece que los panistas no leen ni revisan lo que se aprueba y se pierden en banalidades y asuntos menores.
Con ese nivel de oposición, Alejandra Gutiérrez no tiene mucho de qué preocuparse.
Si Cifuentes, Hildeberto Moreno, Irazú Anguiano siguen peleando nimiedades, solo le darán la razón a la presidenta municipal con su hipótesis del ruido que no deja avanzar.
Hoy queda claro el cambio de personalidad y las razones de cada uno de los regidores y síndicos. Hay quienes se han transformado radicalmente como los ya mencionados. Los de Morena, la regidora Norma López siguen siendo lo que han sido: oposición.
María Esther Santos sigue siendo una síndica que no se opone a rajatabla y que es razonable pero no se pone de tapadera de nada. Dessiré Ángel tampoco se ha mostrado reventadora porque nunca lo fue, pero tampoco es incondicional.
Si ahora los panistas se han vuelto jueces implacables de su excompañera de partido bien harían en leer, arrastrar el lápiz y estudiar los temas. Si aquí hemos comentado que lo que menos ha mostrado Alejandra Gutiérrez es reflexión y sentido de estrategia, sus excompañeros azules no se quedan atrás y ya son lo que tanto criticaban. Muy bajo el nivel de su transformación hasta ahora. Échenle ganitas.
LA DEL ESTRIBO…
Lo que son las cosas. Mientras la alcaldesa de León, Alejandra Gutiérrez Campos tiene en los panistas a sus críticos más implacables en el cabildo, cuando se reúne con el consejo de Coparmex, es una mesa de cuates. Cero críticas y cuestionamientos. De ahí provienen los presidentes e integrantes de la mayoría de consejos ciudadanos. Puros aplausos.
