Los senadores estadounidenses Jacky Rosen (demócrata por Nevada) y John Cornyn (republicano por Texas) presentaron un proyecto de ley para abordar el robo de combustible o huachicol por parte de los cárteles en México.
La Ley bipartidista para Detener el Robo de Combustible contra la Violencia de los Cárteles exigiría al Departamento de Defensa informar al Congreso sobre sus esfuerzos para reprimir el contrabando de combustible por parte de grupos criminales en México.
“El robo de combustible en México se ha convertido en la principal fuente de ingresos no provenientes del narcotráfico para los cárteles, lo que les permite mantener sus operaciones ilegales a ambos lados de la frontera, y debemos tomar medidas para combatirlo”, declaró la senadora Rosen.
De acuerdo con los legisladores estadounidenses, las organizaciones criminales transnacionales en México roban combustible mediante la interceptación ilegal de oleoductos, el secuestro de camiones y la realización de sofisticados esquemas de contrabando transfronterizo.
Estos grupos criminales, explicaron, se lucran vendiendo el combustible robado o traficado a precios más bajos en el mercado negro para evadir impuestos y enriquecerse, lo que genera un aumento significativo de la violencia en México que luego se extiende a Estados Unidos.
Cartels in Mexico are profiting off of stolen fuel and crude oil, enabling them to sustain their illegal operations on both sides of the border.
I’m introducing a bipartisan bill with @JohnCornyn to clamp down on this illegal practice, and I’ll continue to work across party…
— Senator Jacky Rosen (@SenJackyRosen) May 27, 2026
“Me enorgullece contribuir a la presentación de este proyecto de ley bipartidista para ayudar a frenar la capacidad de los cárteles de lucrarse con el combustible y el petróleo crudo robados, y seguiré trabajando con ambos partidos para proteger a las familias estadounidenses”, añadió Rosen.
Denunciaron que las comunidades cercanas a los oleoductos sufren tiroteos, extorsión e intimidación relacionados con los cárteles.
Explicaron que, en los últimos años, el comercio ilícito se ha expandido más allá de México, y el contrabando de combustible se vincula con el lavado de dinero internacional y las operaciones criminales transfronterizas, convirtiéndose así en un problema económico, energético y de seguridad nacional.
“Los cárteles y otros grupos criminales en México están desarrollando métodos cada vez más sofisticados para robar o contrabandear productos de hidrocarburos, venderlos en el mercado negro y utilizar las ganancias para financiar el narcotráfico y la trata de personas que se infiltra en nuestras comunidades y mata a estadounidenses inocentes todos los días”, dijo Cornyn .