El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó que la operación tuvo como objetivo reducir la capacidad militar iraní para amenazar la navegación comercial en el estrecho de Ormuz, considerado uno de los corredores energéticos más importantes del mundo.
CENTCOM asegura que destruyó infraestructura militar iraní

A través de una publicación en la red social X, el mando militar estadounidense señaló que durante una ofensiva de aproximadamente 90 minutos fueron empleadas municiones de precisión contra sistemas de defensa costera y plataformas de almacenamiento y lanzamiento de misiles de crucero ubicadas en la isla de Gran Tunb.
Según CENTCOM, los bombardeos forman parte de una estrategia para disminuir las capacidades ofensivas de Irán en una zona clave para el comercio internacional de petróleo y gas.
La ofensiva ocurrió pocas horas después de otra operación militar nocturna que se prolongó durante siete horas, en la que participaron aviones de combate, drones y embarcaciones estadounidenses.
Ataques dejan muertos y cientos de heridos en Irán

De acuerdo con autoridades iraníes, uno de los bombardeos alcanzó un cuartel de la 388ª Brigada de Infantería Mecanizada en la provincia de Sistán y Baluchistán.
El ataque dejó al menos siete militares fallecidos y más de 260 personas heridas en distintos puntos del país, mientras Washington retomó también operaciones militares durante el día, una práctica poco habitual que refleja el aumento de la intensidad del conflicto.
Regresa el bloqueo naval y aumentan las amenazas
La nueva ofensiva coincide con la reimposición del bloqueo naval estadounidense sobre puertos iraníes.
La medida había sido aplicada inicialmente en abril, pero fue suspendida tras un acuerdo provisional que abrió una tregua y permitió iniciar negociaciones sobre el programa nuclear iraní y la seguridad en el estrecho de Ormuz.
Sin embargo, el estancamiento de las conversaciones y las diferencias sobre el control de esa ruta marítima llevaron al restablecimiento del bloqueo, considerado por analistas como el colapso definitivo de la tregua.
Como respuesta, la Guardia Revolucionaria iraní advirtió que podría impedir las exportaciones energéticas de toda la región.
“La exportación de petróleo y gas de Oriente Medio será para todos o para nadie”, señaló la fuerza militar iraní.
Irán responde con ataques en la región

Estados Unidos lanzó nuevos bombardeos sobre Irán y reactivó el bloqueo naval mientras aumenta la tensión por el control del estrecho de Ormuz (Foto: Twitter)
Teherán aseguró haber lanzado misiles y drones contra objetivos ubicados en Bahréin, Kuwait y Jordania, países que albergan instalaciones militares estadounidenses.
Las autoridades de Bahréin y Kuwait activaron alertas de emergencia ante el ingreso de proyectiles, mientras que Jordania informó haber interceptado al menos tres misiles iraníes antes de que impactaran en su territorio.
Trump endurece el tono frente a Teherán
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anticipó que la campaña militar continuará si Irán no acepta retomar las negociaciones.
Durante una entrevista televisiva, el mandatario advirtió que nuevos objetivos estratégicos, incluidos puentes e infraestructura eléctrica, podrían ser atacados.
“Más vale que lleguen a un acuerdo, o no les va a quedar nada”, declaró Trump.
Aunque inicialmente había anunciado un arancel del 20% para los barcos que cruzaran el estrecho de Ormuz, posteriormente desistió de esa medida tras solicitudes de aliados del Golfo Pérsico interesados en mantener la estabilidad comercial.
El estrecho de Ormuz continúa siendo el principal foco de tensión entre Washington y Teherán. Por esta vía marítima circula aproximadamente una quinta parte del petróleo y del gas natural comercializados a nivel mundial, por lo que cualquier interrupción representa un riesgo para el suministro energético global.
Durante la tregua, algunos buques retomaron sus rutas a través de un corredor cercano a Omán bajo supervisión estadounidense, pero el recrudecimiento de los enfrentamientos volvió a afectar el tránsito marítimo.
Mientras continúan los intercambios militares, distintos actores regionales mantienen esfuerzos diplomáticos para evitar una escalada aún mayor y promover el regreso de Estados Unidos e Irán a la mesa de negociaciones.
