Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que la estrategia consiste principalmente en reducir la carga fiscal sobre los combustibles, con el propósito de mantener el precio de la gasolina regular por debajo de 24 pesos por litro y el diésel alrededor de 27 pesos por litro.
“Vamos a seguir haciéndolo porque no podemos permitir que suba el precio de los combustibles”, afirmó la presidenta.
¿Cómo financia el Gobierno el subsidio a las gasolinas?

Sheinbaum explicó que el impacto de esta política sobre las finanzas públicas se compensa parcialmente con los mayores ingresos que obtiene el Estado cuando aumenta el precio internacional del petróleo.
Detalló que, con un crudo más caro, Petróleos Mexicanos (Pemex) incrementa los recursos que aporta mediante el Derecho Petrolero para el Bienestar, cuya tasa equivale al 30 por ciento del valor de la producción de hidrocarburos.
Además, aunque el volumen de exportaciones petroleras ha disminuido debido a que una mayor cantidad de crudo se procesa en el Sistema Nacional de Refinación, la empresa productiva del Estado también obtiene ingresos adicionales por las ventas al exterior.
“Si ponemos lo que entra y lo que sale de Tesorería, a la fecha son alrededor de 20 mil millones de pesos”, puntualizó la mandataria.
Precios de la gasolina se mantienen estables

La presidenta aseguró que el programa para contener los precios continuará mientras persistan las presiones internacionales sobre el mercado energético.
De acuerdo con datos de PETROIntelligence, actualmente el precio promedio nacional de la gasolina regular se ubica en 23.694 pesos por litro, prácticamente sin cambios respecto al mes anterior.
En tanto, el diésel registra un promedio de 27.079 pesos por litro, lo que representa una ligera disminución mensual de 0.33 por ciento.
Por su parte, la mezcla mexicana de exportación cerró la jornada del miércoles en 75.75 dólares por barril, con una baja de 0.8 por ciento respecto al día previo.
Habrá vigilancia a gasolineras que excedan los precios

Sheinbaum adelantó que el Gobierno federal continuará supervisando a las estaciones de servicio para verificar que respeten los precios máximos establecidos.
Asimismo, señaló que las autoridades seguirán haciendo públicas las gasolineras que incumplan con estos límites y aplicarán las sanciones correspondientes cuando detecten irregularidades.
La mandataria sostuvo que esta política busca proteger el poder adquisitivo de las familias mexicanas, especialmente de los hogares con menores ingresos, además de evitar que un incremento en el precio de los combustibles genere mayores presiones sobre la inflación.
