Salvatierra, Gto.- La fe volvió a ponerse en marcha desde las primeras horas de este viernes con la salida de las peregrinas de la región Tarimoro rumbo a la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe, en un recorrido que se prolongará por 11 días y que concluirá con su llegada al santuario mariano más importante del país.
Antes de emprender el camino, las mujeres participaron en una celebración eucarística en la Parroquia de la Sagrada Familia, realizada a las 5:00 de la mañana. Durante la misa, el sacerdote impartió la bendición a las peregrinas y pidió por su protección durante el trayecto, además de desearles un viaje seguro.

Alrededor de las 6:00 de la mañana, las participantes se organizaron para iniciar la caminata entre muestras de afecto por parte de familiares y amigos, quienes acudieron a despedirlas y encomendar su recorrido con oraciones y buenos deseos.
La peregrinación está integrada por 663 mujeres pertenecientes a las 15 parroquias que conforman la región Tarimoro, integrada por comunidades de los municipios de Salvatierra y Tarimoro. La salida se realizó este 31 de julio y se prevé que las peregrinas lleguen a la Basílica de Guadalupe tras recorrer 12 jornadas de camino.

Durante el trayecto atravesarán distintas localidades de Guanajuato, Querétaro y el Estado de México, entre ellas Chupícuaro, Jerécuaro, Coroneo, Amealco, San Nicolás de Solís, Acambay, San Andrés Timilpan, Chapa de Mota, Villa del Carbón, Progreso Industrial y Atizapán de Zaragoza, antes de arribar a la Ciudad de México para visitar a la Virgen de Guadalupe.



La seguridad de la columna es respaldada por bandereros que encabezan y resguardan el contingente, además del apoyo de patrullas que distintas autoridades de los municipios por donde transitan proporcionan para facilitar el paso de las peregrinas.
El recorrido también es posible gracias al respaldo de numerosos bienhechores de cada parroquia, quienes colaboran con apoyo económico, alimentos y otros insumos necesarios para que las caminantes puedan continuar su peregrinación, manteniendo viva una tradición de fe y solidaridad que año con año reúne a cientos de mujeres de la región.
