Salamanca, Guanajuato.- Los sistemas de captación pluvial se han convertido en una alternativa para garantizar agua potable en comunidades rurales de Salamanca, ante la insuficiencia de los 92 pozos rurales existentes, afirmó Samuel Balderas Gutiérrez, secretario técnico de la Confederación Nacional Campesina (CNC) en Salamanca.
Con la instalación de tanques de entre cinco mil y 10 mil litros de capacidad, que captan el agua de los techos y la conducen por tuberías hacia cisternas o tinacos, familias y escuelas del medio rural han podido acceder al líquido para consumo humano.
“El sistema cuenta con tres filtros que permiten potabilizar el agua para consumo humano. Ha sido fundamental para comunidades que no tienen acceso a fuentes de suministro”, señaló.
Además del consumo humano, el agua captada se destina a comedores escolares, lavado de patios y ropa, riego de plantas y uso en sanitarios. Esto ha permitido mantener en operación servicios básicos en planteles y hogares donde antes el abasto era intermitente.
Balderas Gutiérrez explicó que los 92 pozos rurales con los que cuenta Salamanca “no alcanzan a abastecer las zonas más alejadas o de mayor marginación”, por lo que la captación de lluvia reduce la dependencia de pipas y de traslados largos para conseguir agua.

Las comunidades con mayor rezago se ubican en la zona norte de Salamanca, en su mayoría dentro del Área Natural Protegida. En esa región, los escurrimientos pluviales de la zona serrana contribuyen a la recarga de los pozos aledaños, que sirven de fuente de suministro para varias comunidades.
“Todos los pozos de aquella zona tienen una recarga muy buena por la filtración de toda el agua que baja de la sierra por la cuenca alta, pero, al no haber tanques elevados ni redes de distribución, la gente de las comunidades más alejadas va por agua hasta esta zona de manera frecuente”, resaltó.
El dirigente campesino agregó que en Guanajuato llueven, en promedio, 620 litros por metro cuadrado al año, con 80 por ciento concentrado entre junio y septiembre. Sin embargo, el incremento de la temperatura obliga a implementar alternativas para el aprovechamiento pluvial.
“Hay muchas comunidades que carecen de los servicios básicos, no solamente de agua potable, también de luz, drenaje, seguridad, alumbrado y, de pavimento, ya ni hablamos, pues son comunidades que están entre los cerros. Comúnmente, el agua se consigue a través de estos sistemas o de pozos en otras comunidades cercanas”, indicó.
Por ello, aseguró que estos sistemas disminuyen la vulnerabilidad hídrica de las familias campesinas y garantizan el derecho al agua en localidades donde la red de distribución no llega o es insuficiente.
