Salamanca, Guanajuato.- Las empresas harineras, como MillFoods, que llegó a Salamanca para comprar la cosecha de maíz de los productores del Bajío, no nos han comprado ni un kilo. Están trabajando con grano transgénico que importan, lamentó el líder campesino Héctor Ortega Razo, quien urgió a las autoridades a establecer un programa de comercialización del maíz que se empezará a cosechar en noviembre a un precio justo. De lo contrario, advirtió, pueden surgir protestas como en ocasiones pasadas.
Dijo que actualmente el maíz de riego, proveniente de las presas o de pozos, ya tiene un avance importante en su producción y, si el clima lo permite, se podría iniciar la cosecha en noviembre. Sin embargo, no hay mercado debido a la importación de granos subsidiados, mientras que las industrias que producen harinas en México no tienen freno. El Gobierno les permite importar lo que quieran, sin importar que los productores mexicanos no puedan vender su cosecha.

Ortega Razo dijo que la planta que se instaló, MillFoods, aseguró que con su llegada iba a comprar 300 mil toneladas. “Que se iban a comer la lumbre a puños, y es fecha que a los agricultores de Salamanca no nos han comprado ni un kilo partido por la mitad, mientras la empresa sigue produciendo harinas al por mayor. Cada 112 minutos entra un tráiler, muelen y sale la harina. No sabemos de dónde llegan esos granos; solo vemos los vagones del ferrocarril llegando”.
“Es necesario que el Gobierno les ponga un hasta aquí a todas esas plantas. Como cenecistas en el Congreso Nacional de la Confederación Nacional Campesina (CNC), pediremos un alto; que este tipo de plantas, por lo menos, sean obligadas a adquirir un 70 por ciento del grano mexicano de su requerimiento total. Si esta planta requiere 100 toneladas, que el 70 por ciento sean de granos mexicanos, porque esas harinas son de maíces de dudosa procedencia”, precisó.
Dijo que desde que llegó la empresa y hasta la fecha no se ha tenido ningún acercamiento con este tipo de compañías, ni de manera directa ni a través de algún nivel de Gobierno.
“Cuando llega la cosecha andamos tapando carreteras, pero este es el momento en que las autoridades, legisladores y demás deben obligar a todas las empresas, MillFoods, Maseca, Minsa y todas las que utilicen maíz para sus productos”.
Además, señaló que el Gobierno puede y debería cerrar las fronteras y no permitir que entre maíz para llenar los inventarios con granos transgénicos, mientras los campesinos mexicanos se quedan con sus cosechas porque nadie las quiere comprar.
MillFoods invirtió 300 millones de dólares para instalar en Salamanca una planta procesadora de maíz producido en la región de México para la industria de bebidas a nivel global.

La inversión se traduciría en mil empleos y beneficiaría a 20 mil agricultores, lo que, a su vez, favorecería a un millón de personas dedicadas a las labores del campo a partir de 2024, cuando concluyó su construcción, de acuerdo con el anuncio de la entonces secretaria de Economía, Raquel Buenrostro, junto con el vicepresidente legal y de Asuntos Corporativos de Grupo Modelo, Raúl Escalante, y la presidenta de MillFoods, Pilar Gutiérrez.
Sin embargo, de acuerdo con los agricultores, esto no ha ocurrido. Incluso, de cosechas pasadas aún hay maíz almacenado sin que se haya comercializado.
Últimas noticias en Salamanca hoy
Por inseguridad, suspenden otra vez futbol de veteranos en Salamanca
“Ojalá que se acabe la violencia”, clama padre de víctima de masacre en partido de fútbol en Salamanca
Entre veladoras, sangre y llanto, familiares relatan la masacre en Loma de Flores, Salamanca
