Ricardo Sheffield Vs. Reyes Carmona: el pleito cantado

1.- Ricardo Sheffield Vs. Reyes Carmona: el pleito cantado

El conflicto abierto entre los senadores Ricardo Sheffield Padilla y Emmanuel Reyes Carmona está cantado desde hace tiempo y ayer el primero no dejó pasar la oportunidad y con la acidez que lo caracteriza, retrató varios de los frentes que, en realidad, sí tiene su compañero de partido.

Sheffield Padilla comenzó por lo obvio: Reyes Carmona no es de León. Aunque el legislador asegure que hay territorio recorrido y trabajo hecho por la ciudad, no hay arraigo.

Mientras Reyes Carmona vocifera que quiere contender por el municipio zapatero, todavía es presidente del DIF en Villagrán, donde gobierna Cinthia Teniente Mendoza, su esposa. Es decir, políticamente tiene un pie en Villagrán y el otro pretende ponerlo en León. Un oportunismo mayúsculo.

El senador tiene una trayectoria claramente vinculada con Villagrán y la región Laja-Bajío, donde incluso fue cercano al polémico expresidente de Cortazar, Hugo Estefanía Monroy.

Por eso su apuesta es anacrónica: políticos repartiéndose municipios como parcelas, decidiendo dónde competir según las “posibilidades” de ganar y no según la pertenencia o al menos larga trayectoria. Parece reclamar a León como una franquicia electoral.

Y si el objetivo de Reyes Carmona es apenas figurar y dar de qué hablar, lo está consiguiendo, pero en una apuesta que lo caricaturiza y lo expone como un político poco serio.

Pero el señalamiento más delicado de Sheffield Padilla fue sobre el presunto origen de los recursos con los que Reyes Carmona se estaría promocionando en múltiples bardas y espectaculares. Sheffield aseguró que los recursos provienen de la Iglesia de la Luz del Mundo, acusación que tendrá que probar, pero que, según dijo, ya la escaló en una queja interna en Morena.

Pero, aunque Sheffield diga que no existe tal confrontación o hasta bloque de oposición al grupo político de Reyes Carmona, el tono de su respuesta lo contradice. Las distancias están marcadas. De un lado y del otro hay bloques, intereses y aspiraciones.

2.- Espadas empieza a marcar el paso de los “defensores” por León

El coordinador de los diputados locales del PAN, Jorge Espadas Galván, entregó ayer las firmas de apoyo de militantes y ciudadanos para ser “defensor de la patria, la familia y la libertad”. Como no podía ser de otra forma, el panista dio nuevas muestras del músculo que lo respalda.

Fueron más de 14 mil firmas las que le reunieron al legislador, más del doble de lo que establecía la convocatoria. Y Espadas Galván se encargó de cacarear la cifra porque sabe que puede poner en aprietos a los otros dos contendientes: el diputado federal Alan Márquez Becerra y a Luis Ernesto Ayala Torres.

Podría parecer anecdótico, pero el colmillo del legislador es evidente. Entregar tal cantidad también le sirve para marcarle el ritmo a los demás. Y otra muestra de ello es que otra aspirante, Alexia Medina Contreras, declinó continuar en el proceso y se sumó al proyecto del legislador panista.

Aquí aparece el inevitable tufo de duda: ¿fue orgánico o montado como parte de una ruta previamente trazada para fortalecer a Espadas? Algunos de los que están cerca del proceso aseguran que fue una adhesión orgánica. Hubo un encuentro y, según cuentan, el coordinador logró convencerla.

Si Espadas Galván inició antes que nadie la muy temprana carrera por la candidatura del PAN en León ahora parece dispuesto a marcar también el ritmo dentro del proceso de los “defensores”.

3.- San José Iturbide: una oportunidad perdida

El gobierno municipal de San José Iturbide, encabezado por el morenista Manuel Montes de la Vega, ha protagonizado escándalos y tomado decisiones que hoy dejan a su administración como una oportunidad perdida. Y es que San José Iturbide pudo ser mucho más para Morena en el noreste de Guanajuato.

Una de las posiciones más sorprendentes del alcalde fue su pleito público con la empresa italiana Ferrero, a la que acusó de explotar los recursos naturales y humanos sin compartir la riqueza, pero sin dejar claras sus gestiones o esfuerzos. Un asunto que ya se había abordado en esta columna y que tras las tensiones de los dichos del edil contra la empresa internacional, el gobierno estatal tuvo que intervenir.

El secretario de Gobierno, Jorge Jiménez Lona, se reunió esta semana con Montes de la Vega y directivos de la empresa para reabrir el diálogo y recomponer la relación: “sumamos perspectivas para avanzar en la agenda de inversiones, oportunidades y desarrollo que mejora la vida de las familias iturbidenses. ¡Para bien de la gente, construimos en equipo!”, escribió el funcionario estatal en sus redes.

San José Iturbide tiene particular relevancia en el noreste de Guanajuato. En su territorio están instaladas varias empresas de relevancia no solo estatal, sino nacional, por el nivel de inversión y empleos que representan. Con esas condiciones, lo lógico era que el gobierno municipal buscara construir acuerdos y aprovechar esa presencia para generar beneficios para los iturbidenses. Pero ocurrió lo contrario. Después del berrinche público del alcalde, la relación con Ferrero quedó golpeada y las puertas se terminaron de cerrar.

San José Iturbide pudo ser un buen ejemplo de que Morena puede tejer una buena relación con el sector privado, sobre todo bajo la relevancia económica que representa para el municipio, pero hasta ahora esa oportunidad no ha sido aprovechada por el alcalde morenista, generando tensiones innecesarias, al grado de que sea la administración estatal la que tenga que mediar y enmendar el camino.

La intervención de Jiménez Lona lucía necesaria, no por “echarle la mano” al presidente municipal, sino por lo que representa esa empresa para la región y el estado; sobre todo con el reciente anuncio de una ampliación por más de 86 millones de dólares.

Contra Retrato

Artemio Casas González

Desde julio del año pasado, cuando el gobierno municipal de Victoria, encabezado por el morenista Salomón Espínola Mendieta, autorizó que el secretario del Ayuntamiento contara con una bolsa para repartir apoyos sociales, se dejó ver el primer movimiento para empezar a posicionar al funcionario.

A más de un año de aquella decisión, el morenista ya ronda los 900 mil pesos en apoyos dispersados, con pequeños montos de no más de mil pesos, pero que ni siquiera está obligado a comprobar. Son al menos 980 los apoyos, de acuerdo con la información proporcionada por el gobierno municipal mediante una solicitud de información, como hoy informa Periódico Correo.

Casas González es la carta de sucesión del alcalde Espínola Mendieta, quien parece haber desistido de la posibilidad de buscar un segundo periodo, después de una administración que ha pasado sin pena ni gloria. Pero a lo que no renunció es a querer imponer su candidato.

Con la bolsa de apoyos, el secretario ha ganado margen para recorrer el municipio e incrementar su presencia pública. El problema no está en sus aspiraciones políticas, sino en que la construya con el posible uso de recursos públicos, bajo el conveniente argumento de que atienden necesidades ciudadanas.

Casas González fue regidor del PRI en la administración pasada, encabezada por el panista Juan Diego Ramírez Rincón y, cuando vio que no tendría posibilidad por la vía del partido tricolor, dio el salto a Morena. Ahora con chaleco guinda usa las viejas prácticas creadas por el PRI y perfeccionadas por Morena. El gobierno municipal le abrió