Sin embargo, especialistas y organismos científicos advierten que la coincidencia de varios terremotos en países ubicados alrededor del océano Pacífico no significa que exista un mecanismo único que esté provocando todos esos movimientos.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) define el Cinturón de Fuego como una extensa zona caracterizada por una intensa actividad sísmica y volcánica, relacionada con los límites entre las placas tectónicas que rodean al Pacífico.
Por ello, aunque numerosos países de esta región pueden experimentar terremotos importantes, cada evento responde principalmente a las condiciones tectónicas particulares de la zona donde ocurre.
¿Existe realmente el Cinturón de Fuego?

El nombre puede llevar a pensar que se trata de una estructura geológica perfectamente delimitada, pero no es así.
El ingeniero geólogo del Instituto Politécnico Nacional y miembro del Equipo Humanitario de OpenStreetMap, Alejandro Salazar Méndez, explicó que el término es principalmente una denominación coloquial y periodística utilizada para agrupar diferentes zonas con actividad tectónica y volcánica.
En otras palabras, no existe una estructura geológica única llamada Cinturón de Fuego que funcione como un sistema conectado.
La región reúne múltiples límites de placas, fallas y zonas de subducción que presentan características propias. Por ello, un terremoto registrado en un punto del Pacífico no implica automáticamente que otro país situado a miles de kilómetros vaya a experimentar un movimiento similar.
¿Por qué se han registrado tantos terremotos fuertes?
La actividad sísmica reciente ha llamado la atención por la magnitud de algunos de los movimientos registrados en diferentes países.
Entre los eventos mencionados se encuentran un sismo de 6.7 en Perú el 20 de agosto, además de terremotos de magnitudes de 7.7 en Indonesia, 7.4 en Colombia, 7.4 en México y 7.8 en Filipinas, de acuerdo con los reportes recopilados.
Uno de los casos más graves ocurrió en Indonesia, donde un fuerte terremoto afectó la isla de Flores. El movimiento provocó decenas de muertes, cientos de personas heridas y daños en miles de viviendas. Después del sismo principal también se registró una gran cantidad de réplicas.
En Perú, otro terremoto de gran intensidad sacudió la zona sur del país. El movimiento, reportado con una magnitud de 7.2, tuvo su epicentro cerca de Coracora, en la región de Ayacucho, a una profundidad de 108 kilómetros. El sismo ocasionó deslizamientos y movimientos de tierra en algunas zonas rurales.
La cercanía temporal entre estos fenómenos puede parecer extraordinaria, pero no significa necesariamente que estén relacionados entre sí.
Las placas tectónicas explican la actividad sísmica

La explicación se encuentra en el movimiento constante de las placas tectónicas que forman la superficie terrestre.
Estas enormes placas pueden chocar, separarse, desplazarse lateralmente o introducirse por debajo de otra placa, proceso conocido como subducción.
Las zonas que integran el llamado Cinturón de Fuego presentan diferentes combinaciones de estos procesos. Por ello, aunque formen parte de una misma región geográfica, no funcionan como una sola estructura capaz de transmitir terremotos de un país a otro.
Esto significa que un terremoto ocurrido en Japón, Indonesia o Perú no funciona como un “interruptor” que active automáticamente una falla ubicada en México.
Entonces, ¿México está dentro del Cinturón de Fuego?
Sí. México forma parte del Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las regiones con mayor actividad sísmica y volcánica del planeta.
De acuerdo con el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), esta zona se extiende alrededor del océano Pacífico a lo largo de aproximadamente 40 mil kilómetros.
Su recorrido incluye regiones de Chile, Centroamérica, México y Estados Unidos, además de las islas Aleutianas y zonas costeras de Rusia, Japón, Taiwán, Filipinas y Nueva Zelanda.
En territorio mexicano interactúan varias placas tectónicas, entre ellas la Norteamericana, del Pacífico, de Cocos, de Rivera y del Caribe.
Esta configuración explica parte de la importante actividad sísmica que se registra en entidades como Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Michoacán, Colima y Jalisco.
¿Los terremotos recientes pueden provocar un gran sismo en México?

La respuesta corta es no hay evidencia científica que permita afirmarlo.
Que varios países del Cinturón de Fuego registren terremotos fuertes en un periodo relativamente corto no significa que México esté “activado” ni que exista una predicción de un próximo gran terremoto.
México sí se encuentra en una región tectónicamente activa y, por esa razón, los sismos son un fenómeno natural que puede ocurrir en cualquier momento. Sin embargo, la ocurrencia de terremotos en otros puntos del Pacífico no permite establecer cuándo, dónde o con qué magnitud ocurrirá el siguiente movimiento en territorio mexicano.
Por ello, más que interpretar la reciente actividad como una señal de una supuesta “activación” del Cinturón de Fuego, los especialistas recomiendan comprender que la actividad sísmica forma parte de la dinámica permanente de las placas tectónicas y mantener las medidas de prevención correspondientes.
