La designación ocurre después de una semana marcada por la incertidumbre política en Sinaloa. Rocha Moya había anunciado su regreso a la gubernatura, pero la decisión generó rechazo dentro de Morena y de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien cuestionó públicamente la pertinencia de su reincorporación.
En ese contexto, Domínguez Nava se convirtió en una alternativa para intentar contener las disputas internas del partido y encaminar al estado hacia una nueva etapa.
La votación en el Congreso local concluyó con 31 votos a favor y seis en contra, mientras que tres legisladores no acudieron a la sesión. La discusión para definir a la nueva gobernadora se prolongó durante alrededor de 24 horas debido a las diferencias entre los distintos grupos políticos.
Sheinbaum respaldó públicamente la llegada de Domínguez Nava y llamó a acompañarla durante el periodo que permanecerá al frente del Ejecutivo estatal.
“No tengo el gusto de conocerla, pero sé que es una mujer honesta (…) Tiene muchos años luchando por la justicia social y el bienestar de la gente”, afirmó la presidenta.
La mandataria federal consideró que la nueva gobernadora deberá contribuir a cerrar el actual periodo de gobierno y recuperar la estabilidad institucional en Sinaloa.

¿Quién es Graciela Domínguez Nava?
La nueva gobernadora interina no es una figura ajena a la política sinaloense. Domínguez Nava fue secretaria de Educación Pública y Cultura durante el gobierno de Rubén Rocha Moya, además de haber ocupado cargos legislativos tanto en el PRD como posteriormente en Morena.
Su relación política con Rocha Moya, sin embargo, no ha sido lineal. Aunque participó en el proyecto que llevó al morenista a la gubernatura en 2021, posteriormente se produjo un distanciamiento entre ambos.
En mayo pasado, Domínguez Nava rechazó que su trayectoria pudiera ser definida como parte del llamado rochismo y reivindicó su pertenencia histórica a la izquierda.
“Yo me sigo considerando morenista. Integrante de la izquierda por muchos años… Yo me autodenomino de izquierda, siempre”, sostuvo entonces.
La política sinaloense también había sido considerada entre los posibles perfiles para competir por la gubernatura en las elecciones de 2027. Su llegada al Ejecutivo interino, sin embargo, la deja fuera de esa contienda.
De dirigente social a gobernadora interina

La trayectoria de Domínguez Nava comenzó mucho antes de su llegada a Morena.
En 2001 encabezó un movimiento integrado por alrededor de 5 mil pescadores, quienes reclamaban garantías para continuar con su actividad. Posteriormente participó en el Movimiento del Barzón y creó la organización Amor por mi Casa, enfocada en la defensa del patrimonio familiar.
Años después asumió la representación de personas desplazadas por la construcción de la presa Picachos. En 2011 encabezó una movilización que recorrió durante diez días el trayecto entre Mazatlán y Culiacán para exigir soluciones relacionadas con vivienda y patrimonio.
Su carrera electoral también incluye dos periodos como diputada local. Primero llegó al Congreso sinaloense bajo las siglas del PRD y posteriormente, en 2018, lo hizo por Morena.
Durante su segunda etapa como legisladora desempeñó un papel relevante como oposición frente al gobierno del priista Quirino Ordaz Coppel. Desde el Congreso impulsó revisiones y cuestionamientos sobre obras públicas, gasto en publicidad oficial, proyectos deportivos y el desarrollo inmobiliario de Mazatlán.
Su actividad legislativa contribuyó a consolidar a Morena como una de las principales fuerzas opositoras al priismo en Sinaloa antes de las elecciones de 2021.
Una ruptura con Rocha Moya que marcó su trayectoria reciente
Domínguez Nava también fue una pieza importante dentro del gobierno de Rocha Moya, particularmente desde la Secretaría de Educación Pública y Cultura.
Durante su gestión enfrentó las pretensiones del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) relacionadas con cuotas y protagonizó diferencias políticas con sectores cercanos al gobernador.
Su salida del gabinete ocurrió en 2024, cuando se concentró en su trabajo como diputada federal. A diferencia de otros cuadros políticos de Morena, su campaña tuvo que desarrollarse sin un respaldo particularmente visible del oficialismo estatal.
Antes de convertirse en gobernadora interina, su nombre aparecía entre los perfiles que podían competir por la candidatura de Morena en Sinaloa para 2027.
Ahora, esa posibilidad queda descartada: su prioridad será administrar el estado durante los próximos 14 meses.

El reto más inmediato para Domínguez Nava no será únicamente político. Sinaloa atraviesa una de las etapas más graves de violencia de los últimos años, derivada de la confrontación entre grupos vinculados al Cártel de Sinaloa.
Durante su primer discurso ante el Congreso estatal, la nueva gobernadora colocó la seguridad como una de sus principales prioridades.
“Nuestra prioridad será la paz. No de discurso, sino una paz que se sienta en las calles. Una paz que nos permita vivir sin miedos”, afirmó.
También sostuvo que Sinaloa requiere el respaldo de las instituciones federales para enfrentar la situación.
La crisis de seguridad ha dejado, de acuerdo con las cifras citadas en la información de origen, alrededor de 3 mil homicidios y unas 4 mil desapariciones en dos años, además de decenas de miles de vehículos robados.
Por ello, la llegada de Domínguez Nava representa mucho más que un relevo administrativo. Su gobierno interino tendrá que enfrentar la violencia, reconstruir la gobernabilidad y lidiar con las fracturas que dejó el gobierno de Rocha Moya.
