Registro Estatal de Fosas de Guanajuato: entre huecos y desconfianza

1.- Registro Estatal de Fosas de Guanajuato: entre huecos y desconfianza

El Informe sobre el Registro Estatal de Fosas, elaborado por el académico Fabrizio Lorusso de la Universidad Iberoamericana, tiene como una de sus principales tesis que aunque Guanajuato cuenta con un registro de fosas, hasta ahora no se sabe —al menos públicamente y con certeza— cuántas se han encontrado ni cuántos cuerpos sin identificar permanecen bajo resguardo.
Hay graves discrepancias según la fuente oficial. El módulo público de fosas comunes de la Comisión Estatal de Búsqueda, a cargo de Héctor Díaz Ezquerra, registra 450 cuerpos sin identificar en panteones municipales, mientras existen otros 1,105 bajo resguardo de la Fiscalía en su “parque funerario” que no están incorporados a ese módulo. Es decir, el informe advierte un subregistro.
Pero no es la única diferencia. Los datos sobre cuerpos no identificados en fosas comunes y gavetas de panteones varían considerablemente según la fuente y el año. La Fiscalía reportó 825 en 2023 y 376 en 2024, mientras que los municipios informaron de 838. El informe cruza además los traslados de fosas municipales al panteón forense: entre 2020 y 2024 fueron 133, cifra que tampoco alcanza para explicar las diferencias.
En el caso de las fosas clandestinas también se documenta un aumento que no aparece completo en las fuentes oficiales. El antecedente era de 660 fosas en 349 sitios de hallazgo entre 2009 y junio de 2024, de donde fueron exhumados 1,245 cuerpos o restos individualizados. Para mayo de 2026, el informe estimaba que la cifra se acercaba ya a 800 fosas.
Tales diferencias hacen que el registro estatal no sea confiable, pero además los datos advierten que la crisis forense —que no es exclusiva de Guanajuato— sigue creciendo pese a la reducción de homicidios: había 907 cuerpos no identificados en agosto de 2024 y 1,105 en marzo de 2026. Son 198 más, un incremento de 22%.
Guanajuato tiene hoy un registro estatal, pero incompleto. Persisten huecos y cifras discordantes que impiden dimensionar con precisión la crisis forense y que, además, abren la discusión sobre un posible subregistro conveniente para las autoridades.

2.- Tribunal Electoral federal desnuda a Somos México

El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) confirmó la resolución del INE que dejó desnudo al recién creado partido Somos México: deberá cambiar su nombre, emblema y elementos gráficos, y tiene como plazo hasta el próximo lunes. Sin embargo, será hoy mismo cuando la organización política presente su nueva identidad gráfica.
Por ahora, Somos México seguirá operando bajo esta identificación en tanto el INE resuelve la aprobación de la nueva propuesta, que se sabe busca conservar lo más posible su identidad actual. El “Somos” se queda; lo que todavía está en duda —y hoy se despejará— son los nuevos elementos que integrará como llamado de pertenencia, según adelantó el dirigente de Somos México en Guanajuato, Alberto Cifuentes Negrete.
Aunque el partido acató la resolución, que se veía venir con un Tribunal integrado por magistrados cercanos al régimen, mantiene el reclamo por lo que considera una extralimitación. Hay que recordar que el partido, dirigido por Guadalupe Acosta Naranjo, ha sostenido que no existe sustento legal para ordenar tales cambios, y las restricciones legales se centran en evitar simbología o características que evoquen alguna religión, además de elementos discriminatorios.
Somos se queda, pero no como se construyó y alcanzó el registro. Por ahora, tampoco parece que una modificación pueda representar un retroceso significativo en posicionamiento para un partido que ya logró superar varias piedras en el camino que le dejaron.
Por cierto, el próximo domingo se define la dirigencia de Somos México en León. Hay planilla de consenso. Como presidenta del comité municipal va Brenda Natalia Hernández Campos y como secretaria, Paulina Villalobos González.
La primera forma parte del Sindicato Industrial Revolucionario de Trabajadores del Autotransporte de la República Mexicana; la segunda, del Consejo Consultivo del Observatorio Ciudadano de León, de la Fundación Rescate Arbóreo; además es hermana de Hugo Villalobos González, expresidente del Instituto Electoral del Estado de Guanajuato (IEEG).

3.- Mafalda y sus amigos en San Felipe

En el Cabildo de San Felipe siguen las confrontaciones y ahora hasta tienen nombre de caricatura. En la última sesión de Ayuntamiento, el síndico Arturo Luna Ramírez —peleado con la alcaldesa Saraí Lepe Monjaras— y la regidora morenista Ma. Elena Venegas Ortega acusaron una presunta operación desde la presidencia municipal para boicotear las mesas de trabajo convocadas para revisar el informe de gobierno.
Ambos presentaron las capturas de un supuesto grupo de WhatsApp llamado “Mafalda y sus amigos”, en el que participarían la alcaldesa, directores y hasta exfuncionarios municipales. Según lo expuesto en cabildo, ahí no solamente se harían mofas de regidores de oposición y ciudadanos, sino que también se habría operado para descarrilar las mesas de trabajo del segundo informe de gobierno que presentará la panista.
Lepe Monjaras rechazó la existencia del grupo y aseguró que su comunicación con los directores es estrictamente institucional. “No dudaría que todo lo que usted acaba de referir se quedara en un dicho, como muchos que ha traído a esta mesa”, respondió al síndico.
Pero Venegas Ortega se sumó al señalamiento y aseguró que desde tiempo atrás había conocimiento de ese chat. Cuestionó sobre todo el presunto intento por obstaculizar las mesas que ella promovió para articular a las distintas áreas del gobierno.
Es otro capítulo de las divisiones en el Ayuntamiento. Las discusiones con la oposición son parte de la vida política; lo que resulta menos natural es que, mientras se habla de diálogo institucional, aparezca un presunto cuarto de guerra y donde además parece que no hay lealtad plena a la presidenta.

Contra Retrato

Juanita de la Cruz Martínez Andrade

La dirigenta del PAN en Guanajuato dijo el martes que la posibilidad de construir alianzas seguía bajo análisis y que la última palabra correspondería al Comité Ejecutivo Nacional. Fue, en realidad, una declaración políticamente correcta.
En Guanajuato está claro desde hace tiempo que el PAN quiere y necesita aliados.
El obstáculo estaba arriba. Desde el relanzamiento del partido, Jorge Romero había cerrado la puerta a nuevas coaliciones y particularmente al PRI. Los priistas pasaron primero de mendigar a querer vender más caro su amor, animados en buena medida por los resultados de Coahuila, aunque el priismo de aquel estado se cuece aparte.
Pero Romero ya reculó y ayer anunció que serán los comités estatales los que podrán definir si construyen coaliciones. Es lo razonable frente a las proyecciones locales del PAN, al menos en Guanajuato.
Ya sin ese candado, Juanita de la Cruz tiene margen para hacer lo que mejor sabe: operar y negociar. Si algo se le reconoce a la dirigenta estatal es precisamente su capacidad para construir acuerdos, y ahora habrá que observar hasta dónde puede llevarlos y en qué condiciones.
La negativa de la dirigencia nacional se daba desde la comodidad de la distancia, pero muy lejos de los números municipio por municipio. Al final, Jorge Romero parece que descubrió que para ganar o al menos competir en elecciones locales, quizá convenga escuchar a quienes hacen política en lo local.
Pero el cambio de dirección que dio la dirigencia nacional no solo abre las posibilidades para la dirigencia estatal, sino que en teoría parece abonar al objetivo central del PAN Guanajuato y en particular para la gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo: conservar el control del Congreso del Estado.