Animalistas alertan por presuntas pipetas antipulgas sin registro que venden en León

León, Guanajuato.- Asociaciones animalistas de León alertaron a la población sobre la presunta venta de productos antipulgas de origen desconocido en tianguis y calles del municipio, luego de recibir un reporte relacionado con unas supuestas “pipetas antipulgas” que serían comercializadas bajo el nombre de una organización denominada “Huellitas al Rescate”.

La advertencia fue difundida por Amigo Cuenta Conmigo A.C. y Gaticos A.C., quienes pidieron a las personas que tienen perros y gatos evitar adquirir o aplicar este tipo de productos cuando no sea posible identificar claramente su procedencia, composición o fabricante.

“Peligro mortal para gatos: dicen ser aptas para perros y gatos. Los antiparasitarios caninos suelen contener sustancias tóxicas e incompatibles con la fisiología felina”, reportaron.

De acuerdo con la información compartida por ambas asociaciones, se trataría de un líquido colocado en un empaque genérico, sin que en la presentación observada se identificara de manera visible el ingrediente activo, un laboratorio veterinario responsable o información que permitiera comprobar su procedencia.

Los productos antipulgas de origen desconocido podrían representar riesgos para las mascotas. Foto: Especial

“Producto apócrifo e informal: es un líquido desconocido en un empaque genérico sin registro sanitario (SAGARPA/SADER), sin ingrediente activo visible ni respaldo de un laboratorio veterinario”, se lee en el reporte.

Las organizaciones señalaron, además, que no encontraron en el producto información sobre un registro sanitario y expresaron preocupación por su posible uso en animales de compañía.

Las asociaciones hicieron especial énfasis en el riesgo que podría representar la aplicación de un antiparasitario cuya composición se desconoce en gatos. Esto se debe a que algunos insecticidas utilizados en productos destinados a perros pueden resultar altamente tóxicos para los felinos.

El Manual Veterinario de Merck señala, por ejemplo, que los gatos son particularmente vulnerables a la toxicidad de la permetrina y que los productos etiquetados para otras especies no deben utilizarse en ellos.