Vehículos eléctricos aumentarán daños al pavimento en Guanajuato, advierten diputados en Congreso

Guanajuato, Guanajuato.- La transición hacia vehículos eléctricos particulares no resolverá los problemas de congestión vial en Guanajuato y su sobrepeso deteriora de forma acelerada las calles, lo que elevará los costos de mantenimiento y bacheo para los municipios y el Estado, advirtieron autoridades del Poder Ejecutivo y legisladores durante el análisis de la iniciativa de electromovilidad en el Congreso local.

En una mesa de trabajo de la Comisión de Movilidad y Seguridad Vial, la Consejería Jurídica del Ejecutivo, la Secretaría de Obra Pública y el Tribunal de Justicia Administrativa consideraron viable la propuesta promovida por la bancada del PAN, encabezada por la diputada Jared González Márquez, en conjunto con el PRD y el PVEM. Sin embargo, solicitaron no duplicar disposiciones con el artículo 251 del Código Territorial, reformado en marzo de 2026 para regular las electrolineras municipales, y remitir los conceptos técnicos a la normativa federal de la Comisión Reguladora de Energía para evitar contradicciones legales.

Durante la sesión, la presidenta de la comisión dictaminadora y diputada de Movimiento Ciudadano, Sandra Pedroza Orozco, respaldó las observaciones del Ejecutivo y advirtió desde la mesa que la electromovilidad particular no reduce el número de autos en circulación.

“Coincido totalmente en que el tema de los vehículos eléctricos es una alternativa, es otra opción, pero no es la solución, porque al final no disminuye la cantidad de vehículos en las calles. Incluso dañan más los pavimentos porque son mucho más pesados. Tenemos que enfocarnos en reformas que vayan impulsando el respeto a la jerarquía de la movilidad, empezando por los peatones”, señaló la legisladora emecista durante el debate parlamentario.

Al término de la mesa de trabajo, en entrevista, el subsecretario de Conectividad y Movilidad del Estado, Francisco Deanda Orellana, profundizó en los datos técnicos y explicó que las baterías añaden cerca de un 30 % de peso extra a las unidades: un auto compacto pasa de 1.5 a casi dos toneladas, mientras que una camioneta SUV sube de 1.6 hasta 2.1 toneladas, provocando un impacto similar al de vehículos pesados sobre el pavimento.

“El que cambie un vehículo particular de motor de combustión a uno eléctrico no tiene beneficio realmente a la ciudad. Probablemente al uso individual sí y a las emisiones en el punto, pero si nos vamos a donde se genera la energía, la mayoría viene de hidrocarburos. Entre más peso se agregue, más daño hay a las calles, como si fuera un camión”, puntualizó Deanda Orellana, quien subrayó que las estaciones de recarga corresponden a inversiones del sector privado y no al erario público, reiterando que la prioridad del gasto debe mantenerse en el peatón, la bicicleta y el transporte colectivo.