Un juez penal de Jalisco dictó una sentencia condenatoria de diez años contra una mujer y dos policías municipales, al demostrarse su responsabilidad en el delito de trata de personas, en su modalidad de captar y transportar con la finalidad de trabajos forzados.
Un operativo de la Policía Estatal, registrado el 26 de mayo de 2025, en la Nueva Central Camionera, en terrenos del municipio de San Pedro Tlaquepaque, llevó al aseguramiento de dos jóvenes que habrían de ser reclutados para una célula del Cartel Jalisco Nueva Generación, (CJNG), los muchachos eran originarios de Michoacán, y acudieron a la terminal camionera luego de atender una supuesta oferta laboral difundida a través de redes sociales.
Fueron citados por Andrea Monserrat ‘N’, quien los había contactado, y les ofreció 5 mil pesos semanales de sueldo, en el sitio, ella iba a entregarlos a dos elementos de la Policía Municipal de San Cristóbal de la Barranca, quienes ya estaban esperándolos en un módulo de la Central Camionera.
La situación fue advertida por personas que se encontraban en el lugar, quienes dieron aviso a los policías estatales, y les alertaron sobre el evidente reclutamiento, y al asegurar a los muchachos y a su reclutadora, cuestionaron a los elementos municipales, Marvin Alexis “N” y Ernesto “N”, quienes se encontraban en horario de trabajo, pero fuera de su jurisdicción, vestían sus uniformes oficiales, portaban sus armas de cargo, y se encontraban a bordo de su patrulla SC-04, asignada por la Comisaría Municipal de Seguridad Pública de San Cristóbal de la Barranca, un municipio aledaño a Zapopan, considerado como del norte de Jalisco.
El juzgador penal los sentenció a diez años de prisión, y además les impuso una multa de 226 mil 280 pesos, en tanto, el monto de la reparación del daño será determinado durante la etapa de ejecución de la sentencia.

Cobraba 3 mil pesos por cada joven reclutado por el CJNG
Como parte de aquel operativo, los agentes de la Unidad de Búsqueda de la Policía del Estado en coordinación con la Comisaría de Inteligencia de la Secretaría de Seguridad, aseguraron a los jóvenes, uno de ellos era menor de edad, y se les remitió a instalaciones de atención a niños y adolescentes, y luego los entregaron a sus familiares.
Los muchachos declararon que Andrea Monserrat les generó desconfianza, y uno de ellos hizo señas a personas que se encontraban en los pasillos de la terminal, fue entonces que los uniformados la cuestionaron sobre los detalles del supuesto trabajo que desempeñarían los adolescentes, y ella reaccionó con aparente nerviosismo y evitó responder a las preguntas de los policías, hasta que terminó por reconocer que su labor era como encargada del contacto de jóvenes a los que prometía empleo, y una vez “contratados”, los citaba en la Central de Autobuses; ella cobraba tres mil pesos por cada muchacho reclutado.
Por su parte, los policías Marvin Alexis “N” y Ernesto “N” reconocieron que fueron enviados por un integrante del CJNG para recoger a los jóvenes y entregarlos en un sitio que se ubicaba en un punto serrano de su municipio, cercano al río Santiago, donde se entrenaba a otros reclutados, y después serían asignados a otras tareas del grupo delictivo en otro lugar; ellos recibirían mil pesos por cada uno.
Antes de ser detenidos, los policías señalaron que realizarían el traslado de los jóvenes porque eran familiares de la alcaldesa del Municipio, Karina Guzmán Cardona, y sólo cumplían órdenes, sin embargo, esto fue un distractor para llevárselos y librarse de alguna aprehensión oficial; después la edil emitió un comunicado en el que descartó la versión de sus gendarmes y pidió que se les ejercieran acciones legales.
En su momento, el fiscal general de Jalisco, Salvador González de los Santos, expuso que los reclutados iban a ser llevados a otro estado, y anunció la apertura de carpetas de investigación por otros casos de desapariciones, “no tenemos exactamente a quién se los iban a entregar, presumimos que probablemente los iban a trasladar a Zacatecas”.
